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27 noviembre, 2024 0

Monitoreo de Varamientos de Algas: un Proyecto de Ciencia Ciudadana en la Península de Yucatán

Por: José Dondé Perera* En los ecosistemas costeros, la llegada y acumulación de macrófitos en la playa, llamado arribazones, son fenómenos naturales que se presentan comúnmente a lo largo del año, provocados principalmente por vientos,  corrientes marinas y oleaje. En los arribazones se observan principalmente macroalgas y pastos marino , que  aportan beneficios ecológicos importantes, como la introducción de nutrientes  y materia orgánica a las zonas costeras, lo que favorece la productividad de la duna costera; la acumulación con otros materiales vegetales puede actuar como barrera natural contra las olas, controlando la erosión y pérdida de arena. La composición de los arribazones varía según las especies presentes en los fondos marinos cercanos y la capacidad de dispersión de las algas flotantes. Un estudio reciente, titulado “Arribazones de macrófitos marinos en la península de Yucatán: La ciencia ciudadana como herramienta potencial para el monitoreo a largo plazo“, el cual fue publicado en la revista Aquatic Botany contó con la participación de la M. en C. Carmen Galindo de Santiago, del Departamento de Sistemas y Procesos Naturales de la ENES Mérida, y de la Dra. Arely Paredes Chi, Investigadora por México del Conahcyt y profesora de la ENES-Mérida. En estos arribazones se encuentran algas flotantes, algas adheridas al fondo marino, pastos marinos y pequeños animales asociados que viven en estas plantas. Estudiar la biodiversidad de los macrófitos en los arribazones es crucial, ya que cada composición genera ambientes únicos y afecta la disponibilidad de nutrientes, lo que influye en el ciclo de nutrientes, impactando el equilibrio de las comunidades costeras. La composición de los arribazones determina la colonización de consumidores primarios y la estructura de los grupos de invertebrados y otros animales que dependen de ellos. En los últimos años, la frecuencia e intensidad en el aumento de la biomasa de macroalgas en los arribazones en el Caribe, ha generado graves impactos ecológicos y socioeconómicos.  Por ejemplo, la llegada masiva de de varias especies del género Sargazo, llamada coloquialmente sargazo, al Caribe mexicano ha afectado el turismo y la pesca Comprender las causas y efectos de estos arribazones es fundamental para hacer propuestas de manejo del recurso, gestionarlo adecuadamente con la finalidad de la conservación de los ecosistemas. La ciencia ciudadana es una forma de generar conocimiento, involucrando a la ciudadanía en el proceso de investigación para atender problemáticas socioambientales. En México, los esfuerzos de ciencia ciudadana relacionados con los ecosistemas marinos se han centrado principalmente en la fauna marina y los arrecifes de coral. Sin embargo, ante la problemática del sargazo, han surgido iniciativas para involucrar a la ciudadanía en su monitoreo. Por ejemplo, el proyecto Sargassum Watch, originado en Florida, se ha extendido a México para registrar la presencia de sargazo y recopilar datos ambientales. Otra iniciativa, Collective View, emplea una aplicación móvil para recolectar fotografías y crear mapas de la presencia de sargazo en la costa del Caribe mexicano. Para abordar los arribazones de macroalgas más allá del sargazo holopelágico, se desarrolló el proyecto de ciencia ciudadana Big Seaweed Search Mexico (BSS-Mx). Esta iniciativa busca monitorear los arribazones en dos regiones de la península de Yucatán: la costa de Quintana Roo y la de Yucatán, involucrando al público para explorar los recursos marinos y generar datos útiles para la conservación y manejo ambiental. En Quintana Roo, el estudio se realizó en Puerto Morelos, una zona protegida por arrecifes y caracterizada por un clima cálido y húmedo, donde el turismo es la principal actividad económica. En Yucatán, el estudio se llevó a cabo en Sisal, una zona de playas arenosas con una plataforma continental amplia y poco profunda, donde la pesca ha sido históricamente la principal actividad, aunque el turismo ha crecido recientemente. El proyecto BSS-Mx se construyó a partir del proyecto pionero Big Seaweed Search UK, de Reino Unido y se adaptó para estudiar la dinámica de los arribazones en estas dos regiones durante 2022 y 2023. Los científicos diseñaron el protocolo de recolección de datos y capacitaron a los voluntarios ciudadanos, quienes participaron activamente en colaboración con los investigadores. Se realizaron talleres para informar a los ciudadanos sobre los objetivos del proyecto y enseñarles a identificar las especies de macroalgas y pastos marinos mediante guías adaptadas. El monitoreo se llevó a cabo mensualmente durante diez meses, abarcando tres estaciones climáticas: secas, lluvias y la temporada de “Nortes”. Para evaluar la cantidad de macrófitos, se recolectaron datos cualitativos y cuantitativos. En la evaluación cualitativa, los voluntarios registraron la cantidad de arribazón según categorías predefinidas: “ausente”, “escaso”, “bajo”, “abundante” o “muy abundante”. Para las mediciones cuantitativas, se utilizó la técnica de transecto (30 metros) y cuadrante (25 x 25 cm), recolectando todo el material vegetal dentro de cada cuadrante, se limpió y peso el material vegetal para conocer la biomasa.. La cantidad de transectos y parcelas variaba según el número de voluntarios, con un mínimo de tres transectos y seis parcelas por muestreo. En el laboratorio, los voluntarios separaban la biomasa por taxones utilizando guías de identificación, clasificándolos según su abundancia como “escaso”, “abundante” o “muy abundante”. Los científicos validaban los taxones más difíciles con microscopios y guías especializadas. Si un taxón no estaba en la guía, los voluntarios conservaban una muestra en alcohol al 70% para su análisis posterior. Los datos recogidos se almacenaban en una base de datos para su posterior análisis, utilizando pruebas estadísticas para detectar diferencias estacionales significativas y aplicar métodos específicos de comparación. En el proyecto participaron 112 ciudadanos voluntarios  cinco investigadoras y 12 estudiantes universitarios. La participación en talleres de capacitación fue alta, lo que promovió una mayor implicación en el muestreo. En cuanto a la identificación de especies, los voluntarios de Puerto Morelos identificaron el 24.4% de los taxones por completo, mientras que en Sisal alcanzaron el 36.2%, destacando la efectividad de la colaboración entre ciudadanos y científicos. Los datos cualitativos y cuantitativos revelaron diferencias estacionales en la biomasa varada. En Puerto Morelos, los picos de biomasa se registraron durante la temporada de lluvias, mientras que en Sisal los valores fueron consistentemente…

4 noviembre, 2024 0

Redes Bayesianas y riesgo costero: evaluación de la vulnerabilidad y la conservación de Ecosistemas en México

Por: José Dondé Perera* Las tormentas tropicales son fenómenos naturales que remodelan las costas y sus ecosistemas, pero cuando provocan pérdidas humanas y materiales, se convierten en graves amenazas. Las zonas costeras, que concentran una alta densidad de población, son particularmente vulnerables. A nivel mundial, el 11% de las áreas urbanizadas se ubican en zonas costeras bajas, donde residen cerca de 400 millones de personas, lo que incrementa el riesgo ante eventos como huracanes y ciclones. Este tema fue abordado en el artículo “Estimación del riesgo costero asociado a tormentas en México utilizando redes bayesianas y la ocurrencia de ecosistemas naturales”, en el que colaboró el Dr. Ismael Mariño, miembro del Departamento de Matemáticas Aplicadas y Computación de la ENES-Mérida, y publicado en la revista Natural Hazards. México, con costas en ambos océanos, Atlántico y Pacífico, es particularmente vulnerable a estos fenómenos. Esta condición ha provocado pérdidas significativas tanto económicas como humanas, afectando a más de 10 millones de personas que habitan en áreas costeras. Además, el crecimiento urbano a lo largo de los años ha incrementado aún más esta vulnerabilidad. Para analizar estos riesgos, se han desarrollado enfoques que abarcan desde el monitoreo de la erosión y el nivel del mar, hasta modelos conceptuales que relacionan las tormentas con el impacto en las personas y la morfología costera. Herramientas como las redes bayesianas han facilitado el análisis de estas complejas interacciones. Las redes bayesianas son una herramienta matemática que proporciona una representación gráfica para un conjunto de variables aleatorias y para las relaciones existentes entre ellas. La estructura de la red permite especificar la función de probabilidad conjunta de estas variables como el producto de funciones de probabilidad condicionadas, por lo general, más sencillas. Este enfoque representa una buena estrategia para hacer frente a problemas relacionados con la incertidumbre, donde las conclusiones no pueden ser construidas sólo a partir de un conocimiento previo sobre el problema. Sin embargo, hasta hace poco, se pasaba por alto el papel crucial de los ecosistemas naturales en la protección costera. La evidencia ha demostrado que los manglares y las dunas reducen significativamente los daños de las tormentas, actuando como barreras naturales, por lo que su conservación es esencial para la seguridad de las comunidades costeras. En este estudio, se analizaron las costas mexicanas utilizando índices de riesgo y redes bayesianas, identificando las zonas de alto riesgo y confirmando el rol protector de los ecosistemas naturales. Los resultados subrayan la necesidad de promover la conservación de estos hábitats para mejorar la resiliencia costera y reducir la vulnerabilidad de las comunidades. Para evaluar los riesgos, se definió la “zona costera” como el área comprendida dentro de los 10 km desde la línea de costa hacia el interior, y con una elevación de hasta 10 metros sobre el nivel del mar. En esta franja se encuentran muchas comunidades, aumentando significativamente la exposición a peligros como tormentas e inundaciones. Se seleccionaron los municipios costeros y se construyó una red bayesiana para analizar cómo los elementos físicos, sociales y ecológicos influyen en el riesgo costero. Estas redes gráficas representaron las relaciones causales entre variables como las tormentas, inundaciones, cambios en la línea de costa, población y vegetación. El índice de riesgo costero se desarrolló combinando tres componentes: peligro (probabilidad de tormentas), exposición (cantidad de personas y bienes afectados), y vulnerabilidad (capacidad de la población para resistir el impacto). Cada componente se evaluó en distintos niveles y se consideró el estado de conservación de los ecosistemas clave como los manglares y las dunas. Los resultados destacaron la importancia de los ecosistemas costeros en la protección de estas áreas. La evidencia confirma que la conservación de manglares y dunas puede reducir significativamente la vulnerabilidad ante tormentas e inundaciones. Por tanto, estos ecosistemas se incluyeron como factores esenciales en la evaluación de riesgos. Finalmente, los datos de población fueron integrados a través de los censos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de 1990 a 2020, lo que permitió asociarlos con las variables físicas y ambientales de cada municipio. Los resultados subrayan la importancia de conservar estos ecosistemas para reducir la exposición y vulnerabilidad de las comunidades costeras ante tormentas futuras. La integración de los componentes en la red bayesiana permitió estimar con precisión el riesgo costero y evaluar el impacto de los factores físicos y ecológicos. Los resultados subrayan la necesidad de conservar los ecosistemas costeros para garantizar la resiliencia de las comunidades y minimizar los daños causados por tormentas tropicales. México tiene costas en dos océanos, Atlántico y Pacífico, con una longitud de aproximadamente 12,000 km, lo que lo sitúa como el tercer país con más costa en América. Esta vasta línea costera expone a las comunidades cercanas a diversos riesgos naturales como tormentas tropicales, inundaciones y erosión costera. Este estudio identificó las zonas más vulnerables del país. Prácticamente toda la costa mexicana está expuesta a tormentas de intensidad media a alta. Las áreas más afectadas incluyen el Caribe en el sureste, la península de Baja California en el noroeste y ciertas zonas del Golfo de México y el Pacífico. La erosión es un problema significativo en algunas regiones del Pacífico, mientras que en otras la costa se mantiene estable. Más de 10 millones de personas viven en la zona costera, con mayor concentración en el Caribe, el norte del país y el Golfo de México. La vegetación costera, como manglares y dunas, se distribuye a lo largo del litoral, aunque con excepciones como la península de Baja California, donde los manglares están ausentes. Las dunas se encuentran en mal estado en el Golfo de México y el Pacífico Sur, mientras que en el Pacífico Norte presentan mejores condiciones de conservación. Los manglares muestran signos de degradación en algunas zonas del Caribe y el noroeste del Pacífico, como en Sinaloa. La red bayesiana permitió visualizar cómo se relacionan diferentes factores, como el estado de conservación de los ecosistemas y la densidad de población. Identificó dos escenarios principales: uno de bajo riesgo, con menor densidad poblacional, buena conservación…

16 octubre, 2024 0

Huracanes en la península de Yucatán: vulnerabilidad en las comunidades costeras

Por: José Dondé Perera* La península de Yucatán es una de las áreas con mayor frecuencia de ciclones en México. A nivel mundial, los desastres naturales están aumentando en frecuencia e intensidad, y entre ellos, los ciclones tropicales generan grandes daños económicos y sociales, particularmente en las zonas costeras de América del Norte y Mesoamérica. El impacto de estos fenómenos depende de diversos factores, como la ubicación de actividades económicas, la infraestructura presente, la frecuencia e intensidad de los ciclones y las características geográficas de las áreas afectadas. En la Península de Yucatán, el 73% de los desastres naturales reportados entre 2000 y 2022 estuvieron relacionados con ciclones tropicales, lo que resalta la vulnerabilidad de la región. Estos datos provienen de una investigación de la cual fue parte el Dr. David Romero, quien pertenece al Departamento de Humanidades y Ciencias Sociales de la ENES-Mérida. Su artículo, titulado “Cambios espaciotemporales en la evaluación del riesgo de vientos huracanados en la península de Yucatán, México”, fue publicado en la revista Natural Hazards. Huracanes como “Wilma” (2005) y “Gilbert” (1988) son ejemplos claros de la magnitud de estos eventos. “Wilma” provocó pérdidas económicas de 2 402 millones de dólares, mientras que “Gilbert” ocasionó pérdidas de 1 166 millones de dólares y la muerte de 202 personas. El incremento en las pérdidas se debe en parte a la expansión de la infraestructura en las zonas costeras, lo que incrementa la exposición y el riesgo. Así, el costo de los ciclones no solo depende de su potencia, sino también del crecimiento económico y la urbanización en áreas vulnerables. El riesgo de desastre se define como la probabilidad de alteraciones graves en el funcionamiento de una comunidad debido a fenómenos peligrosos que interactúan con condiciones sociales vulnerables. Los tres factores clave son: la vulnerabilidad (predisposición a sufrir daños), la exposición (presencia de personas, bienes o recursos susceptibles de afectación) y el peligro (probabilidad de ocurrencia de un fenómeno). La combinación de estos factores determina el riesgo y su potencial destructivo. En el caso de los ciclones tropicales, la frecuencia (cuántas veces ocurre) y la intensidad (fuerza, medida en la escala Saffir-Simpson) son determinantes. En la península de Yucatán, el viento más fuerte registrado fue de 165 nudos (306 km/h) por el huracán “Allen” en 1980. El estudio de la vulnerabilidad a ciclones tropicales es un tema recurrente en la literatura científica, dado que las características socioeconómicas influyen en la capacidad de respuesta ante estos desastres. En México, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) ha desarrollado un índice de vulnerabilidad social, aunque requiere actualizaciones constantes debido a cambios en los factores de riesgo. Evaluar cómo se modifican estos componentes es crucial para prevenir desastres futuros y aplicar medidas de adaptación y mitigación. La investigación muestra que ni la vulnerabilidad ni el peligro son estáticos, lo que requiere monitoreo continuo para identificar áreas de alto riesgo y proponer acciones que reduzcan la exposición de las comunidades. Aunque existen estudios locales y regionales sobre estos cambios, es necesaria una evaluación más profunda a nivel nacional, especialmente en México, donde los huracanes son una de las mayores amenazas. La península de Yucatán se encuentra entre el Golfo de México y el Mar Caribe, abarcando Yucatán, Quintana Roo y Campeche, con aproximadamente 5 millones de habitantes y un desarrollo turístico significativo en la Riviera Maya. Su geografía la hace vulnerable a ciclones tropicales, ondas del este y frentes fríos. La precipitación se divide en dos estaciones: una húmeda en verano y una seca el resto del año. El calentamiento global podría aumentar la frecuencia e intensidad de los ciclones, incrementando la vulnerabilidad de la Península en el futuro. Se utilizaron datos de ciclones del Atlántico Norte desde 1851 hasta 2022, con más de 123,000 registros, incluyendo ubicación, velocidad del viento y distancia a la costa. El estudio se enfocó en el periodo 1950-2020, cuando el monitoreo se volvió más preciso con aviones. Se analizaron datos de la Organización Meteorológica Mundial y el Centro Nacional de Huracanes (NHC) sobre vientos, disponibles en intervalos de seis y tres horas. Finalmente, se asignaron niveles de peligrosidad para cada área en función de la probabilidad de que ocurrieran vientos huracanados. Se establecieron categorías del 1 al 5, siendo 5 las áreas con mayor riesgo. Para este estudio fue necesario conocer los índices de vulnerabilidad de la zona, por lo cual se utilizaron datos de los censos de población de los años 2000, 2010 y 2020, proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Se analizaron las localidades, que son el nivel más detallado de datos socioeconómicos disponibles. Se incluyeron 310, 315 y 316 localidades para los años 2000, 2010 y 2020, respectivamente. Aunque hubo algunos cambios en los límites administrativos, estos no afectaron el análisis, ya que los datos se integraron en una cuadrícula de hexágonos previamente creada. En las zonas rurales, los datos de cada localidad se asignaron al hexágono correspondiente; en las zonas urbanas, se dividieron en los hexágonos según el área que cubrían. El análisis de vulnerabilidad comenzó con la selección de variables relevantes. A partir de investigaciones anteriores, se eligieron 19 indicadores, de los cuales 15 fueron utilizados tras realizar un análisis estadístico. Estas variables incluyen aspectos sociales, económicos y estructurales que influyen en la vulnerabilidad de la población. Se aplicó un análisis factorial, una técnica estadística que permite reducir el número de variables y desarrollar índices de vulnerabilidad. Este análisis permitió identificar los factores que influyen más en la vulnerabilidad de la población, tales como la falta de servicios de salud, el nivel de educación, la pobreza, el género, el empleo y la marginación (carencia de servicios básicos como agua o electricidad). A partir de estos factores, se desarrolló un índice de vulnerabilidad social para cada año, lo que permitió comparar los niveles de vulnerabilidad entre las localidades. Al igual que en estudios anteriores, la exposición a huracanes se calculó tomando en cuenta la densidad de población, es decir, cuántas personas viven en cada área.…

27 septiembre, 2024 0

La lucha por el agua de las mujeres mazahuas en el Estado de México

Por Sarahí Cruz Márquez. El presente artículo analiza la histórica lucha de las mujeres mazahuas en el Estado de México por el acceso al agua potable. A través de acciones colectivas y no violentas, lograron visibilizar la problemática y presionar al gobierno para atender sus demandas. Este caso destaca la importancia de la participación de las mujeres indígenas en la defensa de sus derechos y el medio ambiente. El movimiento de las mujeres mazahuas en defensa del agua representa un hito en la historia de los conflictos socioambientales en México. Su lucha, marcada por la resistencia pacífica y la exigencia de sus derechos, nos invita a reflexionar sobre la importancia del acceso al agua como un derecho humano fundamental y sobre el papel de las mujeres indígenas en la defensa de sus comunidades. En 2003, las mujeres mazahuas se enfrentaron a una grave crisis hídrica provocada por el desbordamiento del río Malacatepec. Ante la inacción gubernamental, organizaron el Ejército Zapatista de Mujeres en Defensa del Agua (EZMDA), una iniciativa que trascendió las fronteras locales y generó un amplio eco en la sociedad civil. A través de diversas acciones, como bloqueos y marchas, las mujeres mazahuas lograron visibilizar su situación y presionar al gobierno para que tomara medidas. La lucha de las mujeres mazahuas se inscribe en un contexto más amplio de defensa de los derechos humanos y el medio ambiente. Su experiencia demuestra que la organización comunitaria y la movilización social pueden ser herramientas poderosas para enfrentar los desafíos ambientales y exigir justicia. Si bien las mujeres mazahuas lograron avances significativos en su lucha por el acceso al agua, la problemática persiste en la actualidad. La escasez hídrica y la desigual distribución del recurso continúan siendo desafíos importantes en muchas comunidades indígenas de México. El caso de las mujeres mazahuas nos muestra la importancia de reconocer y valorar el conocimiento tradicional de los pueblos indígenas en la gestión del agua. Asimismo, subraya la necesidad de fortalecer las instituciones democráticas y garantizar el acceso a la justicia para todas y todos. Te invitamos a leer el artículo completo.

25 septiembre, 2024 0

El precio de la extracción: violaciones históricas a los derechos y el despojo de tierras en el territorio Wixárika

Por: Monserrat Torres Ortiz y Abigail Rodríguez Montiel El territorio Wixárika, ubicado en la Sierra Madre Occidental de México, es escenario de un conflicto que revela la persistente vulneración de los derechos de los pueblos indígenas. La región de Wirikuta, un sitio sagrado para los wixaritari, ha sido objeto de concesiones mineras otorgadas sin la consulta previa, libre e informada de la comunidad. Esta situación no solo afecta el entorno natural, sino que también atenta contra la autonomía y la identidad cultural de los Wixárikas, contraviniendo tanto normas nacionales como tratados internacionales. En 2010, la comunidad Wixárika se enfrentó a la amenaza de la explotación minera en Wirikuta por parte de la empresa canadiense First Majestic Silver, a través de su subsidiaria mexicana. A pesar de la existencia de normativas que protegen los territorios sagrados y los derechos de los pueblos indígenas, se otorgaron 22 concesiones mineras en esta zona sin respetar el derecho a la consulta previa. Esto constituye una clara violación de principios fundamentales de derecho ambiental y de derechos humanos, como el principio de no regresión y el derecho a un medioambiente sano. El conflicto en Wirikuta involucra a diversos actores con intereses opuestos. Por un lado, la comunidad Wixárika y organizaciones no gubernamentales luchan por la defensa de sus derechos, la preservación de su cultura y la protección de su entorno natural. Por otro lado, el poder económico, representado por las empresas mineras, y el poder político, que ha favorecido las concesiones, buscan la explotación de los recursos naturales de la región, ignorando las demandas y derechos de la comunidad indígena. Para los wixaritari, la naturaleza no es un simple recurso, sino un ente vivo con el que mantienen una relación espiritual y simbiótica. Esta visión contrasta con la perspectiva utilitarista del poder económico y político, que ve en la naturaleza una fuente de beneficios económicos. La lucha de los Wixárikas por Wirikuta no es solo por la tierra, sino por la preservación de su cosmovisión y su derecho a vivir en armonía con su entorno. El caso de Wirikuta evidencia la necesidad de reconocer y respetar los derechos de los pueblos indígenas, no solo en el ámbito legal, sino en la práctica cotidiana. Es esencial adoptar una visión que considere la diversidad cultural y natural como elementos fundamentales para la construcción de un futuro sostenible y justo. La protección de los territorios sagrados y la autonomía de las comunidades indígenas deben ser una prioridad en la agenda de derechos humanos y ambientales a nivel global. Te invitamos a leer el artículo completo.

23 septiembre, 2024 0

Desplazamientos forzados desde los parques nacionales Laguna del Tigrey Sierra del Lacandón en Guatemala

Por Citlali Berenice Basurto Santiago y Lilia Beatriz Sánchez González. En las últimas décadas, los parques nacionales Laguna del Tigre y Sierra del Lacandón, en el norte de Guatemala, han sido escenarios de desplazamientos forzados de comunidades indígenas y campesinas. La creación de estos parques en 1990 y 1992 respectivamente, impulsada por la necesidad de preservar la biodiversidad, provocó la expulsión de habitantes locales, generando tensiones entre la conservación ambiental y los derechos humanos. Uno de los casos más paradigmáticos de este conflicto es el desalojo de la comunidad de Laguna Larga el 2 de junio de 2017, donde fuerzas policiales y militares actuaron bajo el pretexto de proteger la naturaleza. Sin embargo, esta acción resultó ser contradictoria, ya que en la misma región operan empresas extractivas como Perenco, que explota hidrocarburos dentro del área protegida. Este hecho pone en evidencia los intereses económicos en juego y la falta de consideración hacia las comunidades y el medio ambiente. Las comunidades afectadas, en su mayoría de origen maya q’anjob’al, q’eqchi’, popti’, y ch’ol, fueron obligadas a abandonar sus tierras sin compensación adecuada. Desde entonces, han residido en campamentos improvisados en la frontera, luchando por el derecho a regresar a sus tierras y buscando diálogo con las autoridades responsables de la administración de las áreas protegidas. El proceso de desalojo estuvo marcado por la militarización y la violencia, lo que forzó a muchas familias a emigrar en busca de trabajo y vivienda, alejándose de sus medios de subsistencia y de su entorno natural. Pese a las promesas del gobierno guatemalteco de ofrecer compensación, hasta ahora no se ha encontrado una solución justa para los desplazados. Este conflicto se vincula directamente con la política de ceder territorios y recursos a empresas privadas extranjeras para fines extractivos. Proyectos como GuateCarbon, respaldado por el Banco Interamericano de Desarrollo, y la expansión de monocultivos en áreas de conservación, demuestran cómo los intereses económicos prevalecen sobre los derechos humanos y ambientales. Además, se han violado principios fundamentales del derecho ambiental internacional, como el principio de precaución, que exige medidas para evitar daños irreversibles al medio ambiente. La explotación de recursos en áreas protegidas sin una evaluación adecuada de impacto ambiental y la falta de consulta a las comunidades locales constituyen violaciones claras de los derechos humanos y ambientales. El conflicto en los parques nacionales Laguna del Tigre y Sierra del Lacandón revela la falta de cumplimiento de los principios del derecho ambiental internacional y los derechos humanos. Es esencial que las autoridades guatemaltecas e internacionales aborden este conflicto de manera equitativa, garantizando los derechos de las comunidades desplazadas y fortaleciendo la aplicación de normativas ambientales. Solo a través del diálogo y el respeto mutuo se podrá lograr un equilibrio entre la conservación ambiental y los derechos humanos, asegurando un futuro más justo y sostenible para todos. Te invitamos a leer el artículo completo.

13 septiembre, 2024 0

Un futuro de océanos desiertos: pesca, acuicultura y cambio climático

Por: Lizbeth Ferrer Miranda, Adriana Lucía Trejo Albuerne y Francisco Guerra Martínez. El cambio climático ha provocado alteraciones significativas en los ecosistemas marinos, afectando gravemente la pesca y la acuicultura. La pesca ha sido una actividad fundamental para la humanidad desde tiempos inmemoriales, pero en las últimas décadas, los cambios ambientales derivados del calentamiento global y la sobreexplotación de los recursos pesqueros han puesto en peligro la sostenibilidad de esta práctica. Uno de los efectos más destacados del cambio climático es el calentamiento de los océanos, lo que provoca la migración de especies hacia latitudes más frías, afectando la distribución de los recursos pesqueros. Además, la acidificación de los océanos, resultante de la absorción de CO2, está dificultando la supervivencia de especies como moluscos y corales, que son esenciales para la biodiversidad marina y la economía pesquera. Por otro lado, el aumento del nivel medio del mar está afectando los ecosistemas costeros, como manglares y arrecifes de coral, fundamentales para la protección de la biodiversidad y la productividad pesquera. Las comunidades pesqueras, especialmente aquellas que dependen de la pesca a pequeña escala, son las más vulnerables a estos cambios, ya que carecen de los recursos necesarios para adaptarse a la nueva distribución de las especies. La acuicultura ha surgido como una alternativa para compensar la disminución de la pesca de captura, pero también enfrenta desafíos debido al cambio climático. La producción acuícola depende en gran medida de las harinas de pescado, cuyo suministro está en riesgo debido a la sobreexplotación y el cambio en la disponibilidad de las especies. Este escenario resalta la necesidad de buscar alternativas sostenibles que reduzcan la dependencia de los recursos marinos. Para mitigar los impactos del cambio climático en la pesca y la acuicultura, es esencial implementar estrategias de adaptación que incluyan la gestión sostenible de los recursos marinos, el fortalecimiento de las gobernanzas pesqueras y la promoción de prácticas resilientes. La cooperación internacional y la participación activa de las comunidades locales son cruciales para desarrollar y aplicar estas estrategias de manera efectiva. El cambio climático representa una amenaza significativa para la pesca y la acuicultura a nivel global. Sin embargo, con una gestión adecuada y la implementación de medidas de adaptación, es posible mitigar sus efectos y garantizar la sostenibilidad de estas actividades esenciales para la seguridad alimentaria y el desarrollo económico de millones de personas. ¡Te invitamos a leer el artículo completo!

28 agosto, 2023 0

Los cigarrillos electrónicos o vapeadores: sus consecuencias ambientales y controversias tecnocientíficas

Diana Mayreb Rico Aguayo* Introducción En el presente ensayo abordaré el tema de las consecuencias ambientales y controversias tecnocientíficas a partir del caso de los cigarrillos electrónicos o vapeadores que en los últimos años se pusieron de moda entre la población principalmente joven como sustituto de los cigarrillos comunes, ya que es un tema muy reciente que involucra directamente los avances científicos y que a su vez es todavía más contaminante que los cigarrillos ante los cuales compite en el mercado. En la primera parte contextualizo sobre los impactos al ambiente por los avances tecnológicos los cuales están guiados, muchas veces, por intereses económicos aunque en los últimos años muchos científicos han alzado la voz para alertar y advertir sobre las consecuencias irreversibles de nuestros actos, sin embargo, muchos de estos impactos han sido provocados por las industrias. En una segunda parte, abordo el tema de los vaporizadores desde los diferentes puntos de vista que existen alrededor de esta controversia, para después identificar los valores predominantes desde la axiología de la ciencia, con respecto a los principales actores involucrados en está innovación, y finalmente una conclusión en la que sugiero que es un tema el cual debe tratarse desde diferentes disciplinas y actores sociales, así como se debe considerar el factora ambiental y de contaminación, que evidentemente está muy invisibilizado dentro de esta situación pero que es un factor importante. Desarrollo Se considera que nuestro planeta presentó transformaciones a nivel ambiental desde la primera Revolución Industrial, sin embargo, considero que las transformaciones han estado presentes desde que el ser humano fue transformando poco a poco el espacio que le rodeaba, desde los grupos nómadas, los cazadores-recolectores y posteriormente las primeras civilizaciones sedentarias las cuales modificaron el paisaje para poder cultivar su propio alimento. La diferencia entre las transformaciones de las civilizaciones sedentarias y las de la revolución Industrial, fue lo acelerada y visible que fue esta última, además de que estuvo motivada por intereses económicos, políticos y por ende de poder, mientras que la primera fue para la subsistencia de las sociedades. Ya lo dijo Trischler (2017) “los efectos de la industrialización en el medio ambiente y la sociedad fueron aún más esenciales,de largo alcance y duraderos que los de la revolución neolítica” (p. 45). Hoy día los cambios ambientales a nivel global son más visibles, han aumentado su cantidad y fuerza en las últimas décadas, se percibe una escasez de recursos no-renovables como el agua y otra parte de esta se encuentra contaminada, también vemos que ha aumentado la cantidad de especies en peligro de extinción causando la alteración de los ecosistemas. Si bien, las revoluciones industriales y los avances tecnocientíficos nos han facilitado los quehaceres cotidianos y la vida en diferentes ámbitos, sus implicaciones ya nos están pasando la factura, porque poco nos cuestionamos sobre nuestro consumo, nos es fácil desechar y comprar un nuevo aparato sin ponernos a pensar todo el proceso que se requirió para que un celular funcionara, los litros de agua se necesitaron para fabricarlo o la cantidad de minerales se extrajeron para que la pila funcionara correctamente. Todo este proceso queda invisibilizado ante las novedades que nos pueda brindar un nuevo celular, con, tal vez, una cámara más que a veces ni sabemos usar o con funciones que jamás usaremos porque no las necesitamos, sino que se debe al fenómeno del consumismo “que se basa en una corriente interminable de innovaciones tecnológicas” (Trischler, 2017, p. 45). Además de que toda esta basura tecnológica no se recicla o si se hace es muy poco, terminando en los basureros junto a muchos aparatos o los podemos ver en el océano, río, pozos, cenotes, afuera de nuestra casa o en el parque de nuestra colonia, aumentando la contaminación de estos y al contacto con el sol generan gases que contaminan el aire que respiramos diariamente, lo que a la larga nos provocaría daños a nuestra salud. A pesar de ello y de algunos “accidentes” (de los cuales en realidad somos los seres humanos quienes lo provocamos, y el llamarlos accidentes es una forma de deslindarse de la responsabilidad de ello) como el incendio y explosión de basureros, la quema de terrenos provocados por vidrios, etc. se actúa muy poco al respecto desde ámbitos políticos como sociales o si se hace es de forma aislada y poco en conjunto. Cigarrillos electronicos Una reciente tecnología que ha estado en boca de varios son los vapeadores o cigarrillos electrónicos, su uso se ha popularizado tanto que hoy día los puedes encontrar hasta en las tiendas de abarrotes. Estos se presentaron como una alternativa para reducir el consumo de tabaco de las personas con adicción, con la cualidad de que ya no se inhala humo sino vapor, reduciendo los daños a la salud, principalmente los pulmones. Esta tecnología ha sido objeto de diferentes posturas, algunas contrapuestas específicamente entre personal del área de salud, las personas consumidoras, fabricantes o distribuidores, por esta razón encuentro el tema como controversial. Su uso se ha popularizado entre la población más joven, de hecho se considera que las campañas de vapeo están dirigidas a este grupo específico puesto que son una población vulnerable (Romero, 2022), considero que son los jóvenes quienes se han inclinado hacia este producto porque se muestra como una innovación tecnológica, divertida y más compleja que el cigarrillo tradicional donde la forma de fumar es aburrida y el sabor desagradable, ya que los puedes encontrar en diversos sabores que van de lo frutal a lo coctelero, haciendo del producto algo diverso y vendible, marcando un cambio histórico importante en la forma de fumar y su concepción. Con el tiempo y popularización han tomado fuerza en el mercado, generando un incremento de marcas con precios variados, haciéndolo más accesible para la población. Algunos expertos en el área de salud advierten sobre las posibles consecuencias, la Comisión Nacional contra las Adicciones (2019) informa que “el vapor de los cigarros electrónicos contiene una gran cantidad de sustancias tóxicas”, algunas de ellas hasta cancerígenas, como…

13 marzo, 2023 3

Sin nombre nunca

Por: Naomi Martínez León Despierto, qué mal estoy.Hace frío y estoy sudando,me duele cada paso que doy,pero no debo estar descansando. Despierto en la oscuridad,la mañana debería ser amarilla.¡Arriba! Ignora tu ansiedad,olvida lo que ya no brilla. En mi garganta hay un dolor,qué curioso, siempre callo.Mi corazón se cree tambor,tengo miedo, ¿hay un fallo? Me siento tan encerradapor todo este concreto.¡Silencio! Escucho una llamadala sigo con paso discreto. ¡Qué sorpresa este azul envolvente!Ese, donde las nubes bailan a su ritmo, donde cada parvada crea su corriente.Ese, para unos la esperanza, para otros lo frecuente. Siento que de mi piel gotas desaparecenpor el suave abrazo que de la brisa recibo.Es un contacto que a mi alma enternece,me conforta sin ser intrusivo. Veo gente pasar con prisa,asumen el cielo, ignoran el viento.Hay mucha angustia y poca risa,correr tanto los priva de aliento. Lo recuerdo a él con facilidad,condenado la rutina y rapidez,escuchando lo bello de la oscuridad,retratando del día la nitidez. Y con esto, la recuerdo a ella con anhelo,tenía a veces la mirada perdida,veía hacia la puerta, veía el suelo,le costaba dirigirse a la salida. Te recuerdo, ¿le debía temer al blanco de tu piel?Te miré, guardabas lágrimas como las mías.Me viste, ¿por mi morena tez podrías ser cruel?,me miraste, yo también tenía alegrías. Olvido a quien alguna vez mintió,quien me dijo que debía alcanzarte,¡Basta de correr! Al fin mi cuerpo entendióque en tu paso no debo imitarte. Me siento, miro una hormiga,hay nada y todo a mi alrededor.Cierro y abro los ojos, el sol me abriga.Descanso, estoy mejor. * Naomi Martínez León es alumna de la Licenciatura en Ciencias Ambientales de la ENES-Mérida, UNAM. El poema surgió a partir de la realización del trabajo final de la materia Naturaleza, Cultura y Sociedad, a cargo del profesor David Montoya López, en Tercer semestre de Ciencias Ambientales, en el cual se nos alentó a salir de los trabajos convencionales y explorar nuevas formas de plasmar nuestras reflexiones, pues, como futuros ambientólogxs, el arte y la sensibilidad también es parte importante en nuestra formación.El poema es un viaje por mis reflexiones en un día de malestar, pero a pesar de plasmar sentimientos personales y vivencias propias, es libre de ser interpretado como cada persona guste (de ahí que el título evite encasillarlo en una sola idea). Sobre la imagen: La foto que se encuentra al centro muestra a mis papás descansando y conversando, mirando la calle y el atardecer después de haber tenido que talar un árbol.La foto de fondo es una vista parecida a la que tuve mientras escribía este poema, una imagen que me ayudó a despejarme y a escribir mis sentimientos.