Monitoreo de Varamientos de Algas: un Proyecto de Ciencia Ciudadana en la Península de Yucatán
Por: José Dondé Perera* En los ecosistemas costeros, la llegada y acumulación de macrófitos en la playa, llamado arribazones, son fenómenos naturales que se presentan comúnmente a lo largo del año, provocados principalmente por vientos, corrientes marinas y oleaje. En los arribazones se observan principalmente macroalgas y pastos marino , que aportan beneficios ecológicos importantes, como la introducción de nutrientes y materia orgánica a las zonas costeras, lo que favorece la productividad de la duna costera; la acumulación con otros materiales vegetales puede actuar como barrera natural contra las olas, controlando la erosión y pérdida de arena. La composición de los arribazones varía según las especies presentes en los fondos marinos cercanos y la capacidad de dispersión de las algas flotantes. Un estudio reciente, titulado “Arribazones de macrófitos marinos en la península de Yucatán: La ciencia ciudadana como herramienta potencial para el monitoreo a largo plazo“, el cual fue publicado en la revista Aquatic Botany contó con la participación de la M. en C. Carmen Galindo de Santiago, del Departamento de Sistemas y Procesos Naturales de la ENES Mérida, y de la Dra. Arely Paredes Chi, Investigadora por México del Conahcyt y profesora de la ENES-Mérida. En estos arribazones se encuentran algas flotantes, algas adheridas al fondo marino, pastos marinos y pequeños animales asociados que viven en estas plantas. Estudiar la biodiversidad de los macrófitos en los arribazones es crucial, ya que cada composición genera ambientes únicos y afecta la disponibilidad de nutrientes, lo que influye en el ciclo de nutrientes, impactando el equilibrio de las comunidades costeras. La composición de los arribazones determina la colonización de consumidores primarios y la estructura de los grupos de invertebrados y otros animales que dependen de ellos. En los últimos años, la frecuencia e intensidad en el aumento de la biomasa de macroalgas en los arribazones en el Caribe, ha generado graves impactos ecológicos y socioeconómicos. Por ejemplo, la llegada masiva de de varias especies del género Sargazo, llamada coloquialmente sargazo, al Caribe mexicano ha afectado el turismo y la pesca Comprender las causas y efectos de estos arribazones es fundamental para hacer propuestas de manejo del recurso, gestionarlo adecuadamente con la finalidad de la conservación de los ecosistemas. La ciencia ciudadana es una forma de generar conocimiento, involucrando a la ciudadanía en el proceso de investigación para atender problemáticas socioambientales. En México, los esfuerzos de ciencia ciudadana relacionados con los ecosistemas marinos se han centrado principalmente en la fauna marina y los arrecifes de coral. Sin embargo, ante la problemática del sargazo, han surgido iniciativas para involucrar a la ciudadanía en su monitoreo. Por ejemplo, el proyecto Sargassum Watch, originado en Florida, se ha extendido a México para registrar la presencia de sargazo y recopilar datos ambientales. Otra iniciativa, Collective View, emplea una aplicación móvil para recolectar fotografías y crear mapas de la presencia de sargazo en la costa del Caribe mexicano. Para abordar los arribazones de macroalgas más allá del sargazo holopelágico, se desarrolló el proyecto de ciencia ciudadana Big Seaweed Search Mexico (BSS-Mx). Esta iniciativa busca monitorear los arribazones en dos regiones de la península de Yucatán: la costa de Quintana Roo y la de Yucatán, involucrando al público para explorar los recursos marinos y generar datos útiles para la conservación y manejo ambiental. En Quintana Roo, el estudio se realizó en Puerto Morelos, una zona protegida por arrecifes y caracterizada por un clima cálido y húmedo, donde el turismo es la principal actividad económica. En Yucatán, el estudio se llevó a cabo en Sisal, una zona de playas arenosas con una plataforma continental amplia y poco profunda, donde la pesca ha sido históricamente la principal actividad, aunque el turismo ha crecido recientemente. El proyecto BSS-Mx se construyó a partir del proyecto pionero Big Seaweed Search UK, de Reino Unido y se adaptó para estudiar la dinámica de los arribazones en estas dos regiones durante 2022 y 2023. Los científicos diseñaron el protocolo de recolección de datos y capacitaron a los voluntarios ciudadanos, quienes participaron activamente en colaboración con los investigadores. Se realizaron talleres para informar a los ciudadanos sobre los objetivos del proyecto y enseñarles a identificar las especies de macroalgas y pastos marinos mediante guías adaptadas. El monitoreo se llevó a cabo mensualmente durante diez meses, abarcando tres estaciones climáticas: secas, lluvias y la temporada de “Nortes”. Para evaluar la cantidad de macrófitos, se recolectaron datos cualitativos y cuantitativos. En la evaluación cualitativa, los voluntarios registraron la cantidad de arribazón según categorías predefinidas: “ausente”, “escaso”, “bajo”, “abundante” o “muy abundante”. Para las mediciones cuantitativas, se utilizó la técnica de transecto (30 metros) y cuadrante (25 x 25 cm), recolectando todo el material vegetal dentro de cada cuadrante, se limpió y peso el material vegetal para conocer la biomasa.. La cantidad de transectos y parcelas variaba según el número de voluntarios, con un mínimo de tres transectos y seis parcelas por muestreo. En el laboratorio, los voluntarios separaban la biomasa por taxones utilizando guías de identificación, clasificándolos según su abundancia como “escaso”, “abundante” o “muy abundante”. Los científicos validaban los taxones más difíciles con microscopios y guías especializadas. Si un taxón no estaba en la guía, los voluntarios conservaban una muestra en alcohol al 70% para su análisis posterior. Los datos recogidos se almacenaban en una base de datos para su posterior análisis, utilizando pruebas estadísticas para detectar diferencias estacionales significativas y aplicar métodos específicos de comparación. En el proyecto participaron 112 ciudadanos voluntarios cinco investigadoras y 12 estudiantes universitarios. La participación en talleres de capacitación fue alta, lo que promovió una mayor implicación en el muestreo. En cuanto a la identificación de especies, los voluntarios de Puerto Morelos identificaron el 24.4% de los taxones por completo, mientras que en Sisal alcanzaron el 36.2%, destacando la efectividad de la colaboración entre ciudadanos y científicos. Los datos cualitativos y cuantitativos revelaron diferencias estacionales en la biomasa varada. En Puerto Morelos, los picos de biomasa se registraron durante la temporada de lluvias, mientras que en Sisal los valores fueron consistentemente…