Etiqueta: Yucatán

10 febrero, 2025 0

La ENES Mérida-UNAM reafirma su compromiso con la equidad en la ciencia a través de programas de mentoría para niñas y jóvenes de la región

Mérida, Yucatán, 10 de febrero de 2025. En el marco del Día Internacional de la Niña, la Joven y la Mujer en la Ciencia (#11F), la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) Unidad Mérida de la UNAM impulsa el fomento de vocaciones científicas con perspectiva de género a través de dos programas de mentoría dirigidos a niñas y jóvenes del sureste mexicano: Mentorías STEAM y Vocaciones Científicas en Niñas de Yucatán. Ambos programas buscan reducir las brechas de género en el acceso y la permanencia de las mujeres en la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas, brindando espacios de aprendizaje, motivación y acompañamiento para que las participantes se visualicen como futuras científicas y profesionales. Mentorías STEAM: acompañamiento y exploración de trayectorias científicas El programa Mentorías STEAM ofrece una experiencia gratuita y en línea, donde jóvenes que se identifican con el género femenino y cursan el bachillerato en la región sur-sureste del país reciben orientación personalizada de mujeres con trayectoria académica y profesional en distintas áreas del conocimiento. Desde su creación en 2021, poco más de 120 jóvenes provenientes de comunidades rurales y urbanas de Yucatán, Quintana Roo, Campeche y Tabasco han sido parte del programa, explorando diversas disciplinas científicas y humanísticas, fortaleciendo su confianza para elegir libremente su futuro profesional. Vocaciones científicas en niñas de Yucatán: acercando la ciencia desde la infancia Este programa está dirigido a niñas de primaria, desarrollan un proyecto de investigación científica bajo la mentoría de una investigadora. A través de este modelo, se busca romper con los estereotipos de género en la ciencia, incentivando su autoestima, curiosidad y habilidades para la investigación. Las temáticas elegidas por las niñas reflejan su visión del mundo, las problemáticas que desean comprender y atender con el conocimiento científico y dialogando con otros saberes. Abarcando temas como la alimentación en peces, la calidad del agua de lluvia, la historia e identidad maya a través de los cenotes, la fauna nativa, enfermedades recurrentes y la violencia infantil en sus comunidades, entre otros. Hasta el momento, cerca de 80 niñas de comunidades rurales y de la ciudad de Mérida han sido beneficiadas con este programa, encontrando en sus mentoras un referente que las inspira a seguir explorando el mundo de la ciencia. Compromiso con el futuro de la ciencia La ENES Mérida reconoce la importancia de impulsar iniciativas que garanticen la inclusión y equidad en la educación científica, promoviendo el acceso a oportunidades formativas desde la infancia hasta la educación superior. A través de estos programas, la ENES Mérida apuesta por la construcción de un futuro más equitativo en la ciencia, donde niñas y jóvenes tengan la confianza y las herramientas necesarias para desarrollar su potencial en cualquier disciplina que elijan.

3 febrero, 2025 0

Ecocuento: La caza de las mariposas

Por: Sebastián Medina Reyes*** Introducción El campo representa un momento maravilloso por muchas cosas. No obstante, el contacto con la fauna, ya sea incidental u requerido, destaca como una de las joyas más apreciadas por quienes tienen la fortuna de adentrarse en el “monte”. La caza de las mariposas A mí me contaron que si tocabas las alas de una mariposa, ésta no podría volver a volar nunca más… A lo mejor eso no es cierto en Campeche.  Como parte de nuestras prácticas de campo de tercer semestre, tuvimos la enorme oportunidad de visitar parte de la Reserva de la Biosfera Calakmul, descansando y recargando estómagos en la localidad de Zoh-Laguna. Hay mucho de qué hablar sobre lo que en este lugar y en la reserva ocurrió, pero la caza de mariposas destaca por su singular desafío.  A unos cuantos cientos de metros del poblado principal, yacía una hermosa aguada cuyo perímetro era caminable; uno podría tardar unos 15 minutos en darle una vuelta si el paso era calmado y regular. El sol pegaba fuertemente y las nubes estaban ocupadas desgraciando a otra gente. El tiempo era perfecto. El verdor respiraba a nuestro alrededor, los cientos de árboles alejados no se movían ante nuestra presencia y nos contenía una dona de vegetación que susurraba fuertemente con cada entrada de viento. En esta rotonda de natural fulgor y guiados por una excelente académica, fuimos instruidos en la colocación de redes para el conteo de lepidópteros. Después, se nos dio una deliciosa mezcla de fruta corrompida por el tiempo y la cerveza que a tepache olía. Dicho tepachito que a tu servidor se le antojaba era colocado dentro de las redes una vez que colgábamos estas a una altura que te pido no me preguntes. El tepache era para atraer a las mariposas, y teníamos que colocarlo en lo alto para discriminar insectos terrestres que no eran solicitados. Después de mucho esfuerzo por colocar las redes que aparentaban unas linternas cilíndricas pero sin luz en su interior, nos retiramos del sitio, esperando que nuestras amigas aladas aceptaran nuestra tramp-, digo ofrenda. Con los manjares colocados en bonitas casas de tela, nos retiramos a nuestro centro de operaciones.  Tiempo después, tras haber realizado otra actividad relacionada con el estudio de los suelos, regresamos a la laguna y todos comenzamos un recorrido por el lindero que la rodeaba, observando y manipulando las trampas que encontrábamos en el camino. El sol ya había bajado considerablemente y la noche no tardaría mucho en tomar el cielo, pero aún teníamos tiempo para caminar lentito y con parsimonia. La manipulación de los organismos debe hacerse con cuidado y de forma ética. En este sentido, nuestra profesora nos mostró cómo tomar una mariposa de sus alitas sin lastimarla (no te explicaré cómo para que no lo intentes y te pido que no lo hagas si alguien con el conocimiento y la autoridad no te ha dicho cómo). Así, una vez que ya habíamos contado el número de mariposas que dentro rondaba (sin distinguir las especies por nuestra falta de experiencia, mas contabilizando el número de estas que suponíamos que allí había), pudimos insertar nuestra mano dominante en las trampas y obtener de ellas las amigas que por el tepache habían sido atraídas.  La manipulación de los organismos debe hacerse con cuidado y de forma ética. En este sentido, nuestra profesora nos mostró cómo tomar una mariposa de sus alitas sin lastimarla (no te explicaré cómo para que no lo intentes y te pido que no lo hagas si alguien con el conocimiento y la autoridad no te ha dicho cómo). Así, una vez que ya habíamos contado el número de mariposas que dentro rondaba (sin distinguir las especies por nuestra falta de experiencia, mas contabilizando el número de estas que suponíamos que allí había), pudimos insertar nuestra mano dominante en las trampas y obtener de ellas las amigas que por el tepache habían sido atraídas.  Como te imaginarás, las mariposas son frágiles físicamente así que nuestras expresiones de alegría devenían en miradas de serios ajedrecistas, con ojos de fuego bien atentos a los dedos que sostenían criaturas tan hermosas como coloridas. Los suspiros eran naturales una vez que una mariposa volaba de nueva cuenta a su libertad y el ceño fruncido se transformaba en líneas faciales de asombro al presenciar un vuelo retomado. Obvio, no todo era tan lindo, porque no sólo las indefendibles mariposas entraban a nuestros bares de altura. Cuando veías una avispa y otra y otra dentro de la misma red, sabías que ibas a estar un buen ratito allí. Así que, en lo que procurabas alejar a la mariposa para poder tomarla sin que las avispas se creyeran demasiado y supusieran que eras un simple fanático buscaproblemas, tu cuerpo permanecía en suspenso tenso, tus ojos se cansaban de ver por dónde se movían las abejas tácticas y tu respiración era mucho más audible de lo habitual. Sin embargo, ¡bendito placer al lograr el cometido de sacar a las mariposas! Nada como salir ileso de una misión de rescate cuya causa principal fuiste tú. Bueno, no es por presumir, pero no me picó ninguna avispa.  Al final de la jornada, hicimos lo que pudimos y conseguimos una experiencia difícilmente olvidable. ¡Qué bonita es la carrera que nos ha permitido ese momento! ¡Qué canijas las avispas que harta concentración me infundieron! ¡Qué bonita es la vida! Sebastián Medina es estudiante de la licenciatura en Ecología ***

21 enero, 2025 0

Revista ENES MÉEK’RIDA

Por: alumnado en Ciencias Ambientales Cada fragmento de esta revista está diseñado para que lo sientas como un abrazo. Por ello, se eligió un nombre con un mensaje muy especial. La palabra Méek’ significa abrazo en maya y al entrelazarse con nuestro plantel ENES Mérida, da como resultado “ENES Méek’rida”, simbolizando una cálida bienvenida a los estudiantes de nuevo ingreso, un abrazo para aquellos que no son de Yucatán y para la comunidad estudiantil en general. Queremos que, más que un medio de comunicación, sea un espacio donde se celebre la diversidad cultural y un lugar donde puedas encontrar un sentido de pertenencia.A través de las páginas encontrarás historias y conocimiento, un puente entre lo educativo y lo humano, situaciones y aprendizajes que nos hacen únicos como comunidad y que nos unen con el propósito de crecer juntos.Bienvenidos al cálido abrazo que nos conecta. Directora editorialItzel Andrea Quintero González. Editoras de redacciónRossy Shadem Perez Reyes.Itzel Andrea Quintero González. Coordinación generalFrancisco de Jesús Guerra Martinez.David Arturo Espinoza Mendoza.Manuel Jesús Xool Koh. FotografíasItzel Andrea Quintero González.Rossy Shadem Perez Reyes.Yahir de Jesús Sánchez Navarro.Aldo Imanol Miranda Correa.Sofia Escalante Ahuja.Kennia Yamilet Miranda Correa.Yucari Del Castillo Ibarra.Naela Karina Valencia Arteaga Colaboradores Itzel Andrea Quintero González.Sofia Escalante Ahuja.Yucari Del Castillo Ibarra.Kennia Yamilet Miranda Correa.Aldo Imanol Miranda Correa.Yahir de Jesús Sánchez Navarro.Rossy Shadem Perez Reyes.Juan Jose Vivas Perez.Naela Karina Valencia Arteaga.Jesus Daniel Flores Ayala.Joana Edelmira Bolio Rogers.Edgar Esaud Camacho Cazares.Diego Arturo Medina Muro. ENES MÉEK’RIDA. La revista ha sido elaborada (escrita, editada y diseñada) por las estudiantes del primer semestre de la licenciatura en Ciencias Ambientales de la ENES, Mérida, como parte de su proyecto final en la asignatura Introducción a las Ciencias Ambientales. Ha sido coordinada por los profesores a cargo del curso: Manuel Xool, David Espinoza y Francisco Guerra.

13 enero, 2025 0

ENES Mérida invita a participar en el Concurso de Selección 2025 de la UNAM y abre sus puertas al público en su evento Casa Abierta

Por: Difusión ENES-Mérida Mérida, Yucatán, 13 de enero de 2025 – La Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) Mérida, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) informa que a partir del 24 de enero y hasta el 4 de febrero estará abierto el registro gratuito para el Concurso de Selección 2025 de la UNAM, el cual permitirá a jóvenes aspirantes formar parte de una de las universidades más prestigiosas de América Latina. La ENES Mérida, inaugurada por la UNAM en 2018 para enriquecer la oferta educativa en Yucatán, ofrece siete licenciaturas con enfoque interdisciplinario e innovador, que busca formar profesionistas capaces de gestionar y solucionar problemáticas socioambientales de la región. Su oferta académica incluye: El proceso de ingreso a la ENES Mérida comenzó el día de hoy con la publicación de la convocatoria y el instructivo de ingreso para el Concurso de Selección 2025. El registro, gratuito y en línea estará abierto del 24 de enero al 4 de febrero a través de la página de la Dirección General de Administración Escolar de la UNAM (https://www.dgae.unam.mx/Licenciatura2025/licenciatura2025.html ). Para completar el proceso, las y los aspirantes deberán pagar un costo único de $480.00 MXN, que incluye el derecho a presentar el examen de selección. El examen se llevará a cabo de forma presencial entre el 17 de mayo y el 8 de junio de 2025, en una sede en Mérida que será confirmada próximamente. Este paso es fundamental para que los aspirantes demuestren sus conocimientos y aspiren a ocupar un lugar en la ENES Mérida. Los resultados serán publicados el 17 de julio de 2025, marcando el inicio de una nueva etapa de procesos de entrega documental e inscripciones que culminan el 11 de agosto de 2025, fecha en que estos nuevos integrantes de la comunidad universitaria comenzarán su formación en un ambiente interdisciplinario y lleno de oportunidades. Conoce la ENES Mérida en el evento Casa Abierta Para que la población yucateca conozca más sobre la ENES Mérida, sus instalaciones y oferta educativa, se realizará el evento ENES-Casa Abierta el próximo sábado 25 de enero, de 9:00 a 13:00 h. Este evento gratuito incluirá: Reconocida dentro de las 100 mejores universidades del mundo por el QS World University Rankings 2024 y posicionada como la universidad número 54 del mundo en Interdisciplinary Science Rankings 2025 por Times Higher Education, la UNAM es sinónimo de excelencia académica. En Yucatán, cuenta con una sólida presencia desde hace 20 años, con 11 dependencias dedicadas a la investigación y docencia, además de ofrecer 11 programas de posgrado en disciplinas clave. La ENES Mérida no solo garantiza una formación académica de excelencia, sino también un ambiente que impulsa el desarrollo integral de sus estudiantes mediante modelos educativos innovadores y una sólida vinculación con la práctica profesional, haciendo de esta escuela una opción única en el sureste de México. Para más información visita: www.enesmerida.unam.mx

23 diciembre, 2024 0

Entre el agua y la incertidumbre: asentamientos irregulares en Chicxulub

Por: Iván Jafet Mena Moreno*; Dra. Bertha Hernández Aguilar**; Dra (c). Rosa Martha Peralta Blanco*** y Valeria Esai Nieves Huerta**** IntroducciónEn la costa yucateca, la ciénega de Chicxulub es un área natural única, que enfrenta crecientes desafíos debido al asentamiento humano irregular. Esta situación no solo altera el equilibrio ambiental de la zona, sino que también genera riesgos sociales y económicos para quienes allí habitan. ¿Cómo perciben estos riesgos las personas que viven en la ciénega? ¿Cuáles son las condiciones que hacen a esta región vulnerable? Desde la Geografía Aplicada, un grupo de estudiantes del quinto semestre de la materia Riesgo de desastres: fundamentos teóricos y metodológicos, exploramos estas preguntas a través de un análisis interdisciplinario. Chicxulub Puerto es una comisaría costera del municipio de Progreso, que se encuentra ubicada al este de la cabecera municipal, Puerto Progreso (Ver mapa 1). Sus actividades económicas principales son la pesca y el turismo. Sin embargo, su ubicación costera la expone a fenómenos hidrometeorológicos, como huracanes, que incrementan su vulnerabilidad a inundaciones. Desde la Geografía, la vulnerabilidad se entiende como un conjunto de características de una persona o un grupo de personas que influyen en su capacidad para anticiparse, enfrentar, resistir y recuperarse de los impactos de un peligro (Blaikie et al. 1994); mientras que la percepción del riesgo se entiende como el resultado de un proceso subjetivo en el que las personas evalúan la probabilidad y las consecuencias de eventos peligrosos, influenciadas por emociones, experiencias previas y valores culturales (Slovic, 1987). De la observación al análisis: explorando los riesgos en Chicxulub Para entender mejor esta problemática, realizamos un análisis cartográfico apoyado con dos visitas de campo. La primera, el 4 de septiembre de 2024, incluyó un reconocimiento de la zona y entrevistas informales con habitantes y autoridades. La segunda, el 23 de septiembre, se centró en entrevistas semiestructuradas a siete residentes de la ciénega. La primera visita incluyó un recorrido por la zona de asentamientos irregulares de la comisaría, durante el cual se realizaron entrevistas informales a algunos habitantes que compartieron sus experiencias de vida en el área. Estos testimonios ayudaron a estructurar la guía de preguntas para las entrevistas que se llevarían a cabo en la siguiente visita de campo. Ese mismo día, se acudió al comisariado municipal de Chicxulub para recoger la percepción de las autoridades sobre la problemática y entender los factores que influyen en la situación de estos asentamientos desde una perspectiva institucional. En el recorrido se empleó la estrategia de observación no participante, permitiendo captar impresiones de la realidad sin alterar la dinámica cotidiana de los habitantes. Como resultado, se obtuvieron relatos valiosos, incluyendo el testimonio de un residente que señaló problemas recurrentes, como los conflictos limítrofes entre predios vecinos, los cuales no han sido atendidos por las autoridades competentes. Las autoridades perciben que la ocupación ilegal de la ciénega está marcada por una descoordinación institucional y un vacío legal. Esta situación no se encuentra contemplada dentro de las facultades de la comisaría, lo que limita su capacidad para tomar medidas al respecto. Además, al tratarse de un área natural protegida bajo la tutela del gobierno federal, ni la comisaría ni el municipio tienen jurisdicción sobre la zona. A esto se suma la falta de intervención municipal y la escasa presencia de la Procuraduría Federal de Protección Ambiental (PROFEPA) en Yucatán, institución responsable de atender este tipo de problemáticas. La segunda visita de campo, realizada el 23 de septiembre, permitió aplicar siete entrevistas semiestructuradas a residentes de la zona mediante un muestreo aleatorio no estadístico. Los puntos donde se llevaron a cabo las entrevistas fueron georreferenciados utilizando dispositivos GPS de bolsillo y posteriormente cartografiados en un sistema de información geográfica (SIG) en el aula. Las preguntas guía se diseñaron previamente en el salón de clases, con el propósito de capturar las narrativas sobre la experiencia de vivir en una zona irregular de la ciénega de Chicxulub y su percepción del riesgo asociado. La percepción de riesgo de los habitantes de Chuxulub Puerto  Los habitantes entrevistados señalaron que, en su mayoría, son originarios o residentes de larga data del municipio de Progreso. Indicaron que habitan de manera permanente en la zona debido a la falta de alternativas habitacionales, causada por los altos costos de la vivienda formal y las opciones limitadas disponibles. En cuanto al proceso de ocupación, mencionaron que fueron familiares y amigos quienes les informaron sobre la posibilidad de establecerse en el área. En la mayoría de los casos, no se requirió ningún pago por el espacio; sin embargo, algunos afirmaron haber desembolsado entre $800 y $10,000 pesos. Cabe destacar que, en todos los casos, no cuentan con documentos legales que acrediten la propiedad del terreno. A partir de las visitas de campo se pudo observar que los servicios básicos como luz, agua, drenaje y recolección de residuos, existen en este asentamiento irregular desde hace años y algunos de ellos, aunque algunos habitantes afirmaron contar con los servicios desde hace meses. Los habitantes también mencionaron que estos servicios no han presentado fallas importantes. Sin embargo, las autoridades mencionan que la existencia de estos servicios dificultan las acciones de reubicación de los habitantes, ya que les permiten permanecer más tiempo en la zona ya que cubren sus necesidades básicas. A partir de las visitas de campo, se observó que los servicios básicos, como luz, agua, drenaje y recolección de residuos, están presentes en este asentamiento irregular desde hace años, aunque algunos habitantes señalaron haber accedido a ellos recientemente. Los entrevistados mencionaron que estos servicios no han presentado fallas significativas. Sin embargo, las autoridades destacaron que la existencia de estos servicios dificulta las acciones de reubicación, ya que permiten a los residentes satisfacer sus necesidades básicas y, por ende, prolongar su permanencia en la zona. Riesgo y vulnerabilidad  En términos de vulnerabilidad, se constató que la crecida del nivel del agua representa una amenaza constante para quienes viven en las orillas de la ciénega. Esto se debe tanto a las condiciones materiales de las viviendas, construidas con…

22 diciembre, 2024 0

Mapeo participativo: Cómo las comunidades pueden resolver problemáticas socioambientales

Por: Emiliano Hernández Valdés, Roberto Carlos Torres Velasco, Álvaro Antonio Balan Canto*, Eva Coronado Castro y Rosa Martha Peralta Blanco** ¿Cómo puede un mapa ayudarnos a resolver problemas cotidianos en una comunidad? Más allá de representar el territorio, los mapas son herramientas poderosas para visualizar fenómenos complejos, fomentar la participación comunitaria y generar estrategias para la toma de decisiones. En este contexto, el mapeo participativo se presenta como una técnica clave dentro de la Geografía Aplicada. Esta herramienta permite integrar el conocimiento local —basado en la experiencia de quienes viven en la comunidad— con análisis técnicos y datos espaciales. El resultado es una representación precisa de problemáticas socioambientales que facilita la planificación de soluciones adaptadas a las necesidades reales. En la comunidad costera de Celestún, Yucatán, utilizamos el mapeo participativo para explorar temas críticos como la pesca y la calidad de vida. A través de talleres, reuniones con líderes locales y recorridos en campo, recopilamos información que nos permitió construir mapas detallados de las problemáticas del municipio. Estos mapas no solo identifican desafíos clave, sino que también apoyan la planificación de estrategias de manejo que buscan equilibrar el desarrollo humano y la conservación del entorno. En este artículo, presentamos los resultados de este ejercicio, complementados con otras metodologías que ayudaron a comprender mejor la situación social y ambiental de Celestún. La colaboración entre la comunidad y los investigadores demostró que, al trabajar juntos, es posible diseñar herramientas más inclusivas y efectivas para enfrentar los retos del presente y del futuro. Celestún: una joya ecológica con grandes retos El municipio de Celestún se ubica en la zona poniente del estado de Yucatán (Gobierno de Yucatán), dentro del parque nacional Ría Celestún a 93 km de Mérida. Con una latitud de 20º 46’ Norte y una longitud 90º 11’ Oeste (Gobierno de México). El municipio tiene un clima subhúmedo con lluvias regulares en verano, con una temperatura media anual de 25.6 °C al año y una máxima de 36°C en el mes de mayo. De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020 (INEGI, 2020), se registró una población de 8,389 habitantes, distribuido en 4,235 hombres y 4,154 mujeres. Entre las principales actividades económicas se reporta la pesca y el turismo. Celestún tiene diversos problemas socioambientales que aún carecen de una respuesta. En 2020 la comunidad fue calificada con tarjeta “amarilla”, la cual indica un estado de calidad socioambiental regular, esta evaluacion fue realizada con una mezcla de indicadores socioambientales (LANRESC 2021, UNAM). También se han identificado condiciones de pobreza, marginación en educación, falta de seguridad pública, invasión de zonas y cambio de cobertura de manglares y reducción de especies que afectan el ecosistema (Darío Hau, 2022), estas condiciones también se registraron en el reporte de LANRESC (2021) además de otras problemáticas como alta marginación, alta antropización, pobreza, falta inspección y vigilancia del Área Natural Protegida (ANP), entre otros. Mapeo participativo: Del taller a la acción Mapeo participativo, 2023 En octubre de 2023 se realizó un mapeo participativo con la participación de integrantes de la Zona de Refugio Pesquero de Celestún (https://sites.google.com/enesmerida.unam.mx/vidaestudiantil/galer%C3%ADa-salidas-a-campo/zona-de-refugio-pesquero-celest%C3%BAn?authuser=1), y se generó un mapa de problemáticas socioambientales (Fig. 1). Esto nos permitió tener un entendimiento de las problemáticas de la comunidad. Reunión con líder local, 2024 En octubre 2023, se realizó una reunión con el Sr. Carlos Novelo, líder local que se encuentra involucrado en diversos proyectos socioambientales, quien nos comentó los temas de mayor relevancia en la comunidad (Fig. 2). Gracias a esto nos fue posible generar dos cuadros para comprender mejor la situación del municipio: El primero referente a recursos pesqueros y problemáticas; el segundo, correspondiente a algunos proyectos comunitarios (Fig. 3). Adicionalmente, tomando como base las variables consideradas por el Programa de Ordenamiento Territorial del Estado de Yucatán (POETY), se realizaron comparaciones pareadas de la importancia otorgada, entre la infraestructura y servicios básicos, que derivaron en un proceso analítico jerárquico para identificar las prioridades para el sector pesquero desde la perspectiva local. Actualización cartográfica de las problemáticas de la comunidad. Para la verificación de los puntos de las problemáticas registradas en el mapeo 2023, recorrimos la comunidad de Celestún realizando un levantamiento cartográfico a través de servicios basados en la localización y con evidencia fotográfica para poder corroborar las actuales condiciones socioambientales y generar un mapa actualizado. Para el posicionamiento se utilizó la aplicación móvil GeoTracker (https://geo-tracker.org/); de libre acceso, herramienta que puede compartir datos de una manera eficiente y accesible, grabar rutas entre otros. Los resultados de dicha actualización se pueden consultar en la liga del mapa dinámico http://geocalle.org/mapa/mapa.php Resultados: Problemas que persisten y nuevos desafíos En la Figura 1 se presenta el mapa de problemáticas socio ambientales generado en 2023 a través de cartografía participativa. En el mapa dinámico (http://geocalle.org/mapa/mapa.php), se presenta la cartografía actualizada de dichas problemáticas al 2024, generado tras la verificación in situ. Confirmamos que la mayoría de las problemáticas identificadas el año pasado como una gran cantidad de perros callejeros y basura, continúan presentes en la comunidad (Fig. 4). Además, se pudo identificar nuevas situaciones como calles inundadas debido a las recientes lluvias y huracanes. Se identificaron zonas con la presencia de carteles anunciando la venta de pulpo, “grande y chico” (Fig. 5a), haciendo alusión a la venta de especímenes que no cuentan con la talla legal y posibles zonas de consumo de drogas por un cartel que expresaba la frase “No seas pendej*, no te drogues” (Fig. 5b). También se corroboró que el mal estado de varias calles, por lo que los vehículos tienen problemas para desplazarse. El basurero, se encuentra junto a un sitio de ganado y asentamientos irregulares. Recursos Pesqueros: Proyectos sustentables y problemáticas En cuanto a la identificación de los recursos pesqueros más importantes fueron: pulpo, sardinas, peces con escamas y jaiba, para capturar estas especies se otorgan permisos de pesca y hay dependencias responsables del manejo y vigilancia. Sin embargo, hay una extensa lista de problemas asociados como, pesca ilegal, corrupción, robo de motores, pescadores foráneos, métodos de pesca prohibidos, falta de vigilancia…

21 diciembre, 2024 0

Ecocuentos: segundo cuento

Por: Sebastián Medina Reyes* Es común que las sensaciones que las cuevas nos provocan estén asociadas a lo incómodo y desagradable. La falta de luz solar, la humedad, los estrechos corredores y galerías así como el aparente silencio que en ellas dominan favorecen una percepción desfavorable que no atrae a la mayoría del público a hablar de ellas como se habla de los frondosos bosques o las cinemáticas playas. No obstante, creo que ellas también merecen nuestro amor, pues en ellas yacen dotes confeccionados de misterio, entusiasmo y maravillas. Me han dicho que somos seres visuales y eso se corrobora de alguna forma cuando se ingresa a lo profundo de una cueva. A menos que se posea un oído agudo, lo cierto es que la reacción de nuestra carne ante cualquier estímulo externo se ve gravemente limitada por la falta de percepción visual, de manera que daría lo mismo si los párpados permanecieran cerrados. Al adentrarse en las entrañas del mundo, uno se desampara de su aliado más constante y lleva a cuestas los pensamientos que la gente esparce sobre esos sitios: que si allí abajo hay monstruos, que si son lugares turbios, que si quien entra sale o por infortunio nunca sube y un largo etcétera. Apartándonos de lo que se habla, lo cierto es que la luz no llega allí como lo hace en la superficie, así que la única manera de ver tus pasos aparece con la luz artificial. Y, vaya que con ella logras ver un mundo completamente distinto. Hay muchas cuevas y caminos subterráneos en nuestro planeta, pero este cuento está situado en Yucatán: una tierra mágica que se extiende incluso por debajo del venado y del faisán. Uno de los atractivos más bonitos e importantes del estado recae en su acuífero subterráneo: sistemas de cuevas inundadas e interconectadas entre sí gracias a las características de su suelo, a su conexión tanto con la superficie como con el mar y a una historia geológica oscilante y fascinante. Este acuífero se extiende por kilómetros inundados y ,curiosamente, sustenta la vida de numerosas especies. Puede que las cuevas, las cavernas e incluso los cenotes den un poco de miedo, pero tal vez con este cuento se exprese un poco de lo positivo que puedo pensar de estos espacios. Amor subterráneo Yacía allí la pequeña y flaca estalactita; inmóvil, paciente y en crecimiento. El nivel del agua había decaído a varios metros por debajo de ella ya hace miles de años, de manera que la roca caliza que debajo había estaba desprovista de su gruesa cobija de agua. La estalactita no conocía nada ni sabía nada, sólo sentía el constante roce de las gotas de agua provenientes de varios metros arriba y escuchaba su rompimiento sobre el suelo varios metros abajo. Fue ella, el agua, que medió la precipitación del carbonato cálcico, del cual está hecho el cuerpo de la estalactita. Qué amables las gotas, cada una llevando un regalo químico antes de desaparecer en la oscuridad imperante y despidiéndose con el estruendo de su impacto en un suelo invisible. Cada uno de estos aportes favorecía el ensanchamiento y elongación de la estalactita, mas todo ocurría sin que nadie de la superficie supiera, oculto de los animales de arriba y en un silencio únicamente roto por el impacto contra la roca de numerosas gotas de agua. Había más estalactitas, pero no hablaban entre ellas, no se veían entre ellas, sólo crecían y oían.  Pasaron cientos, miles de años, y la estalactita era ya como una maciza rama que veía hacia abajo. Medía cerca de tres metros; en ella permanecía el constante y diminuto riego y de ella brotaba el incesante goteo. Las estructuras vecinas eran largas también, diferentes en tamaños y grosores, mientras que  algunas otras apenas comenzaban a emerger. Ninguna estalactita se aburría, estaban acostumbradas al silencio, pero éste jamás se volvió sofocante. De hecho, el sonido de ese sitio era una gran sinfonía que sólo crecía y crecía conforme más agua disolvía el poroso techo de la cueva. La gran oquedad de la cueva intensificaba el sonido y le donaba eco a cada nota, permitiéndole así resonar entre las galerías. Entre más agua entraba, más estalactitas se formaban y cada una era un monumento a la invasión del agua en lo profundo de la Tierra. Pero, un día pasó algo extraño. La estalactita sintió algo justo por debajo de ella: una gota de agua disparada en dirección opuesta a aquella de la que su punta se desprendía. Fue la primera vez que se sorprendió así como el primer momento en que dejó de prestar atención a la lluvia interna de la cueva para percatarse de que esa sensación ya era algo constante. ¿Qué estaba pasando? Nada de eso había sucedido durante miles de años. La estalactita, por primera vez, estaba ansiosa y encerrada en un concierto de suposiciones tan constante como el goteo que la atravesaba y la rodeaba. Así siguió hasta que un día simplemente aceptó esa condición sin preguntarse más y regresó a prestar atención al “silencio”. Pero de pronto, ¡algo nuevo! Ya no había gota rebelde que la tocase de abajo hacia arriba, pero sí la presencia de otro espeleotema producto del tiempo y del goteo de la estalactita: una estalagmita justo por debajo de ella. El agua y los elementos que en ella había o rompía no sólo le habían regalado a la estalactita su fornido cuerpo, sino que también le regalaron una hermana, que, en dirección opuesta, ascendía y ascendía y ascendía hasta que se unió con la estalactita y se hicieron una sola columna. En ese momento, ya no hubo más goteo en ese específico punto de la cueva y las demás notaron esa ausencia. Ahora sí se había apaciguado una gota de la gran sinfonía y el agua, de ese momento en adelante y en lugar de romperse por la caída, recorrería el cuerpo de la unión de la estalactita y la estalagmita, fortificándolo y engrandeciendo su unión…

16 diciembre, 2024 0

Una charla sobre la ciencia: entrevista con el doctor Ismael Mariño

Por: Itzia Damara Rosas Torres* ¿Qué es la ciencia? ¿Todos podemos ser científicos? ¿Qué tan difícil es hacer ciencia? Son una de las muchas preguntas que surgen al tomar una decisión sobre el futuro, un futuro encaminado a hacer ciencia. La siguiente entrevista surgió con la idea de conocer la vida académica, profesional y experiencias de un científico docente de la ENES Mérida. Entrevista que nació desde una estudiante con ganas de aprender, de conocer y compartir experiencias. Para aquellos estudiantes curiosos, quienes sienten interés por comprender fenómenos científicos, de hacer ciencia, para las(os) que tienen dudas y no saben qué camino tomar. Esto es para dar una idea del trabajo que se hace en la licenciatura Ciencias de la Tierra en ENES Mérida y de una charla entre alumna-docente, fomentando el respeto, comunicación y compartiendo objetivos en común: inspirar, motivar, aprender y fomentar a hacer aquello que nos apasiona. Ismael Mariño, profesor y docente en la Escuela Nacional de Estudios Superiores Mérida en la carrera de Ciencias de la Tierra, con mayor enfoque a la orientación de ciencias acuáticas. Tiene formación en la licenciatura en Oceanología y maestría y doctorado en Plymouth, Inglaterra. Actualmente es investigador y docente en ENES Mérida, y hoy nos comparte un poco de su trayectoria, experiencias, anécdotas, consejos y aprendizajes. De vacaciones familiares a olas gigantes: el inicio de una vocación Antes de adentrarnos en temas más técnicos, quisimos conocer los inicios de la vida profesional y las razones que inspiraron al profesor a elegir la investigación en la ciencia. Mencionó que su motivación comenzó desde su niñez, cuando en la televisión proyectaban videos del investigador y oceanógrafo Jacques Cousteau recorriendo el mundo en su barco y conociendo la vida del mar. Así mismo, los viajes fueron punto importante para que naciera la inspiración a continuar profesionalmente. “Era como estar en familia, estar de vacaciones y todo. Y en particular, las playas me capturaron mucho.” Una vez dentro de la carrera y experimentando lo que es estar en el mar del Pacífico Norte, el oleaje, tormentas y la dinámica del océano fue lo que cautivó al profesor. “Me encantaron las olas y fue como la motivación para entender el oleaje y por qué rompen las olas cerca de la costa, por qué cambia la forma de las playas, fue lo que me motivó a continuar profesionalmente”, menciona Proyectos que dejan huella Siguiendo con su trayectoria académica, conversamos sobre alguna investigación o proyecto realizado que le dejó una huella significativa o tuvo un gran impacto. “Yo creo que el trabajo académico que más me motivó, el que digamos que me disparó en mi trayectoria profesional, fue el doctorado. Y el doctorado me dio muchas cosas, no nada más lo académico, sino también a nivel personal, el poder interactuar con grupos de investigación, de gente que sentían pasión por lo que hacían y que esa pasión se trasladaba.” El doctorado consistía en investigar procesos físicos responsables en transportar arena en las playas, donde se instalaba un dispositivo considerando las mareas. Motivación para seguir aprendiendo Al hablar de la motivación para seguir aprendiendo y explorando, el profesor expresó ideas sobre lo que le motiva a seguir indagando. “…me encanta la naturaleza. Es algo que me apasiona muchísimo, el conocer. Conforme vas aprendiendo más de cómo son las cosas, te das cuenta de que hay una explicación más allá siempre. Y encontrar esta explicación era algo que siempre me ha apasionado, me ha dado mucha curiosidad. Yo creo que la curiosidad es innata al humano  y que está muy vinculada a la belleza de lo natural.”. Por otro lado, al preguntar ¿cuál es la motivación para continuar con esto a futuro?, el profesor respondió: Dialogamos un poco de la esperanza, la retroalimentación y los factores que ayudan a cumplir una meta, un objetivo: Momentos de incertidumbre A lo largo de la vida, no solo académica sino en general, hay momentos de dudas e incertidumbre. Durante una clase universitaria escuché la expresión: aprender a vivir con la incertidumbre.  Fue entonces donde el doctor nos compartió momentos de dudas, de cambios y de movimientos en su vida profesional. “Siempre hay dudas. Siempre hay. Por ejemplo, yo hace cinco años hice un cambio fuerte, medio drástico de mi carrera… Un pensamiento me dirigió también a pensar que, bueno, en realidad a lo mejor mi trabajo como investigador y profesor debería estar más enfocado a esto, a permear hacia otras generaciones. Entonces yo decidí dejar de ser investigador para convertirme ahora en profesor aquí en la UNAM. Y aquí tengo la parte de la docencia que te digo me motiva un montón. Es algo que sí me gusta mucho, aunque a veces es difícil, pero sí.” El reto de estudiar ciencia, ¿te atreverías a mezclar tus pasiones para crear algo nuevo? En la vida de estudiante, en muchas ocasiones es difícil escoger un camino, una licenciatura o un área. El adentrase a la ciencia puede parecer intimidante debido a la carga académica y los retos que implica. Es aquí donde el profesor aconseja: “…estudiar ciencia es un reto fuerte, yo creo que ahí el mejor consejo es que aquello que te gusta, aquello que consideras que es lo que te dió la motivación para estar aquí, sea lo que atesores más, y que luego busques cómo diversificar ese sentimiento hacia las demás cosas que vas aprendiendo”. Además, existe la creencia de que en el mundo científico solo se puede enfocar en la ciencia, dejando de lado otras áreas. Sin embargo, la ciencia y el arte pueden ser una combinación y una herramienta para aprender. El tratar de diversificar los conocimientos, y el encontrar una conexión entre los intereses propios y conocimientos, es posible. “…Si te interesa el arte, si te interesa la literatura, todo lo podrías conectar con lo mismo. Por ejemplo, a mí me gusta mucho dibujar y a veces creo que se podría enseñar también ciencia a través del arte, yo creo que eso se puede sin ningún problema,…

3 diciembre, 2024 0

Ecocuentos: anécdotas para amantes de lo verde y lo diverso

 Por: Sebastián Medina ReyesFotografía de portada: Daniela Zaldívar Mejía** Prefacio ¡Hola! Te doy la bienvenida a este pequeño tomo de anécdotas que me gustaría compartirte. Como estudiante de la carrera de Ecología en la ENES Mérida, he tenido diversas experiencias de naturaleza diversa que podrían serte útiles si estás interesad@ en saber algo de lo que te puede esperar en esta bella licenciatura. De no ser así, al menos deseo que puedan provocarte una sonrisa o engrandecer tus deseos por adentrarte en los misterios de la Tierra.  ¿Qué estás por leer? Bueno, cosas divertidas, interesantes y curiosas, pero sobre todo, un cachito de mi corazón que ha sido acariciado por la naturaleza que nos sostiene momento a momento. Agradeciendo tu interés, te presento el primer cuento:  Sobre piedra, entre mangle y bajo estrellas Hace menos de 2 años, bajo la emanación de intenso calor solar y de cero nubes, un grupo de alumnos de Ecología se adentraba en los territorios de la cabecera municipal de Río Lagartos, en Yucatán. En busca de un sitio para acampar que estuviera alejado del poblado principal, la camioneta en la que ellos viajaban se desplazó hasta una explanada blanca rodeada por manglar en cuyo centro yacía un ojo de agua con un fondo altamente arcilloso. Sin comodidad alguna además de un restaurante con rica comida y la presencia de sanitarios diferenciados con agua constante y excusados, los estudiantes analizaban el escenario sobre el que aplicarían conceptos estadísticos poco afianzados en la práctica. Una vez con las suelas en la blanca piedra, los estudiantes ignoraban la paulatina pérdida de la camioneta en lo que colocaban las tiendas de campaña dentro de las que descansarían más tarde y dejaron a merced del sol la supervivencia de zanahorias bebés y jitomates cada vez más asediados por las ondas de calor constantes. Nota: en campo no hay refrigeradores silvestres. Escoltados por dos académicos, un profesor y una profesora, los estudiantes se preparaban para una experiencia prometedora en donde se pondrían a prueba sus capacidades para generar investigaciones propias. Cayó la tarde y los alumnos, algunos agobiados por el calor, se movían entre el manglar formulando preguntas para su investigación que pudieran responder con lo que los rodeaba. Visionarios en su percepción, el grupo también preveía la dificultad que dichas preguntas supondría en los análisis de datos posteriores; por lo que varias de ellas eran ciertamente desechadas. Ya dentro del manglar, en ese mundo donde los edificios y el concreto son reemplazados por una invisibilidad de ramas, verde y carmín vegetal, y en donde el ruido de los carros es sustituido por un silencio falso si se le presta atención suficiente, los “ecorrucos” (apodo gestado por ser la primera generación de la carrera en la instancia de la UNAM en Mérida) sólo se encontraban entre sí gracias al aire llenado con sus gritos informativos e interrogativos. ¿Dónde estás! ¿Contaste 121 plántulas?… ¿Qué! ¿Ahhh, sí! ¡145!  ¿Dónde quedó Emilia! ¿Qué calor! ¡13 troncos! ¿De cuántos metros era el cuadrante! ¡Mangle rojo, mangle rojo! ¿Qué! ¡Mangle rojo! Uno piensa del naturalista o investigador consumado como el individuo metódico, observador y paciente, pero no se ahonda sobre cómo éste llega a ser así. Una imagen cierta de algunos que aspiran a tal silueta puede formarse mejor con elementos de seres escandalosos, pero motivados. Conforme la entrada de luz cambiaba de sitio a raíz de la danza solar, los ecorrucos continuaban tomando los datos que responderían las preguntas de investigación que ellos mismos se plantearon antes de insertarse en lo desconocido del monte con mangles y cangrejitos. Por su parte, los mosquitos locales, guiados por el dióxido de carbono que de los ecorrucos brotaba, rodeaban a la tropa y la deleitaban con su invasión acompañada de melifluo aleteo. Después de al menos 40 minutos de trabajo, los ecorrucos ya se habían fatigado. “¡Descansito!” La tropa detuvo labores y se redirigió al camino de regreso a la explanada.  De regreso al sitio sin moscos, en la periferia de la explanada donde sí había sombra dado el borde del manglar, el grupo retomó fuerzas para otra actividad donde continuarían con la toma de datos de pH en el agua que ya habían iniciado en la zona en la que se habían adentrado. La tarde continuaba y para cuando ya habían culminado su esfuerzo, los profesores dieron seña de final, con lo que los ecorrucos fueron liberados de sus labores académicas y se desataron a hacer lo que quisiesen. Unos comieron, otros nadaron en el ojo de agua central, otros descansaron en las tiendas de campaña… Tiempo después, el sol ya se despedía, no sin dejar un regalo de partida además de su último desplazamiento del día: un cielo multicolor a base de una paleta cálida, que poco a poco se enfriaba hasta dar paso al único tono nocturno. La ecotropa estaba lista para la noche, o al menos eso creía. Acompañados de una fogata, los ecorrucos y sus profesores bailaron, cantaron y compartieron alimentos por un rato hasta que llegó la hora de descansar. Antes de ello, algunos extinguieron las brasas del fuego que atestiguó y alumbró su diversión. Los profesores ya se habían retirado a sus tiendas de campaña.  Afortunadamente, varios decidieron observar la cúpula sobre sus cabezas sólo para terminar maravillados por la cantidad de estrellas que los observaban miles de años luz aparte. No era la primera vez que lograban ver abundantes estrellas en una salida de campo, pero daba la impresión de que tener ese privilegio siempre representaba una nueva primera vez. Los ecorrucos conocedores de las constelaciones compartían sus conocimientos mientras otros atendían ya sea a sus comparticiones o simplemente a la magnitud que el cielo emanaba. No hay duda de que tanta estrella en la bóveda celeste enciende las internas, de forma que en ese momento, no hay problemas ni molestias, sólo estrellas. En ese momento, también había hermandad y ésta se sentía aun cuando los ojos y miradas del grupo admiraban lo de arriba. Algunos aún se…

27 noviembre, 2024 0

Monitoreo de Varamientos de Algas: un Proyecto de Ciencia Ciudadana en la Península de Yucatán

Por: José Dondé Perera* En los ecosistemas costeros, la llegada y acumulación de macrófitos en la playa, llamado arribazones, son fenómenos naturales que se presentan comúnmente a lo largo del año, provocados principalmente por vientos,  corrientes marinas y oleaje. En los arribazones se observan principalmente macroalgas y pastos marino , que  aportan beneficios ecológicos importantes, como la introducción de nutrientes  y materia orgánica a las zonas costeras, lo que favorece la productividad de la duna costera; la acumulación con otros materiales vegetales puede actuar como barrera natural contra las olas, controlando la erosión y pérdida de arena. La composición de los arribazones varía según las especies presentes en los fondos marinos cercanos y la capacidad de dispersión de las algas flotantes. Un estudio reciente, titulado “Arribazones de macrófitos marinos en la península de Yucatán: La ciencia ciudadana como herramienta potencial para el monitoreo a largo plazo“, el cual fue publicado en la revista Aquatic Botany contó con la participación de la M. en C. Carmen Galindo de Santiago, del Departamento de Sistemas y Procesos Naturales de la ENES Mérida, y de la Dra. Arely Paredes Chi, Investigadora por México del Conahcyt y profesora de la ENES-Mérida. En estos arribazones se encuentran algas flotantes, algas adheridas al fondo marino, pastos marinos y pequeños animales asociados que viven en estas plantas. Estudiar la biodiversidad de los macrófitos en los arribazones es crucial, ya que cada composición genera ambientes únicos y afecta la disponibilidad de nutrientes, lo que influye en el ciclo de nutrientes, impactando el equilibrio de las comunidades costeras. La composición de los arribazones determina la colonización de consumidores primarios y la estructura de los grupos de invertebrados y otros animales que dependen de ellos. En los últimos años, la frecuencia e intensidad en el aumento de la biomasa de macroalgas en los arribazones en el Caribe, ha generado graves impactos ecológicos y socioeconómicos.  Por ejemplo, la llegada masiva de de varias especies del género Sargazo, llamada coloquialmente sargazo, al Caribe mexicano ha afectado el turismo y la pesca Comprender las causas y efectos de estos arribazones es fundamental para hacer propuestas de manejo del recurso, gestionarlo adecuadamente con la finalidad de la conservación de los ecosistemas. La ciencia ciudadana es una forma de generar conocimiento, involucrando a la ciudadanía en el proceso de investigación para atender problemáticas socioambientales. En México, los esfuerzos de ciencia ciudadana relacionados con los ecosistemas marinos se han centrado principalmente en la fauna marina y los arrecifes de coral. Sin embargo, ante la problemática del sargazo, han surgido iniciativas para involucrar a la ciudadanía en su monitoreo. Por ejemplo, el proyecto Sargassum Watch, originado en Florida, se ha extendido a México para registrar la presencia de sargazo y recopilar datos ambientales. Otra iniciativa, Collective View, emplea una aplicación móvil para recolectar fotografías y crear mapas de la presencia de sargazo en la costa del Caribe mexicano. Para abordar los arribazones de macroalgas más allá del sargazo holopelágico, se desarrolló el proyecto de ciencia ciudadana Big Seaweed Search Mexico (BSS-Mx). Esta iniciativa busca monitorear los arribazones en dos regiones de la península de Yucatán: la costa de Quintana Roo y la de Yucatán, involucrando al público para explorar los recursos marinos y generar datos útiles para la conservación y manejo ambiental. En Quintana Roo, el estudio se realizó en Puerto Morelos, una zona protegida por arrecifes y caracterizada por un clima cálido y húmedo, donde el turismo es la principal actividad económica. En Yucatán, el estudio se llevó a cabo en Sisal, una zona de playas arenosas con una plataforma continental amplia y poco profunda, donde la pesca ha sido históricamente la principal actividad, aunque el turismo ha crecido recientemente. El proyecto BSS-Mx se construyó a partir del proyecto pionero Big Seaweed Search UK, de Reino Unido y se adaptó para estudiar la dinámica de los arribazones en estas dos regiones durante 2022 y 2023. Los científicos diseñaron el protocolo de recolección de datos y capacitaron a los voluntarios ciudadanos, quienes participaron activamente en colaboración con los investigadores. Se realizaron talleres para informar a los ciudadanos sobre los objetivos del proyecto y enseñarles a identificar las especies de macroalgas y pastos marinos mediante guías adaptadas. El monitoreo se llevó a cabo mensualmente durante diez meses, abarcando tres estaciones climáticas: secas, lluvias y la temporada de “Nortes”. Para evaluar la cantidad de macrófitos, se recolectaron datos cualitativos y cuantitativos. En la evaluación cualitativa, los voluntarios registraron la cantidad de arribazón según categorías predefinidas: “ausente”, “escaso”, “bajo”, “abundante” o “muy abundante”. Para las mediciones cuantitativas, se utilizó la técnica de transecto (30 metros) y cuadrante (25 x 25 cm), recolectando todo el material vegetal dentro de cada cuadrante, se limpió y peso el material vegetal para conocer la biomasa.. La cantidad de transectos y parcelas variaba según el número de voluntarios, con un mínimo de tres transectos y seis parcelas por muestreo. En el laboratorio, los voluntarios separaban la biomasa por taxones utilizando guías de identificación, clasificándolos según su abundancia como “escaso”, “abundante” o “muy abundante”. Los científicos validaban los taxones más difíciles con microscopios y guías especializadas. Si un taxón no estaba en la guía, los voluntarios conservaban una muestra en alcohol al 70% para su análisis posterior. Los datos recogidos se almacenaban en una base de datos para su posterior análisis, utilizando pruebas estadísticas para detectar diferencias estacionales significativas y aplicar métodos específicos de comparación. En el proyecto participaron 112 ciudadanos voluntarios  cinco investigadoras y 12 estudiantes universitarios. La participación en talleres de capacitación fue alta, lo que promovió una mayor implicación en el muestreo. En cuanto a la identificación de especies, los voluntarios de Puerto Morelos identificaron el 24.4% de los taxones por completo, mientras que en Sisal alcanzaron el 36.2%, destacando la efectividad de la colaboración entre ciudadanos y científicos. Los datos cualitativos y cuantitativos revelaron diferencias estacionales en la biomasa varada. En Puerto Morelos, los picos de biomasa se registraron durante la temporada de lluvias, mientras que en Sisal los valores fueron consistentemente…