Etiqueta: JusticiaAmbiental

27 septiembre, 2024 0

La lucha por el agua de las mujeres mazahuas en el Estado de México

Por Sarahí Cruz Márquez. El presente artículo analiza la histórica lucha de las mujeres mazahuas en el Estado de México por el acceso al agua potable. A través de acciones colectivas y no violentas, lograron visibilizar la problemática y presionar al gobierno para atender sus demandas. Este caso destaca la importancia de la participación de las mujeres indígenas en la defensa de sus derechos y el medio ambiente. El movimiento de las mujeres mazahuas en defensa del agua representa un hito en la historia de los conflictos socioambientales en México. Su lucha, marcada por la resistencia pacífica y la exigencia de sus derechos, nos invita a reflexionar sobre la importancia del acceso al agua como un derecho humano fundamental y sobre el papel de las mujeres indígenas en la defensa de sus comunidades. En 2003, las mujeres mazahuas se enfrentaron a una grave crisis hídrica provocada por el desbordamiento del río Malacatepec. Ante la inacción gubernamental, organizaron el Ejército Zapatista de Mujeres en Defensa del Agua (EZMDA), una iniciativa que trascendió las fronteras locales y generó un amplio eco en la sociedad civil. A través de diversas acciones, como bloqueos y marchas, las mujeres mazahuas lograron visibilizar su situación y presionar al gobierno para que tomara medidas. La lucha de las mujeres mazahuas se inscribe en un contexto más amplio de defensa de los derechos humanos y el medio ambiente. Su experiencia demuestra que la organización comunitaria y la movilización social pueden ser herramientas poderosas para enfrentar los desafíos ambientales y exigir justicia. Si bien las mujeres mazahuas lograron avances significativos en su lucha por el acceso al agua, la problemática persiste en la actualidad. La escasez hídrica y la desigual distribución del recurso continúan siendo desafíos importantes en muchas comunidades indígenas de México. El caso de las mujeres mazahuas nos muestra la importancia de reconocer y valorar el conocimiento tradicional de los pueblos indígenas en la gestión del agua. Asimismo, subraya la necesidad de fortalecer las instituciones democráticas y garantizar el acceso a la justicia para todas y todos. Te invitamos a leer el artículo completo.

23 septiembre, 2024 0

Desplazamientos forzados desde los parques nacionales Laguna del Tigrey Sierra del Lacandón en Guatemala

Por Citlali Berenice Basurto Santiago y Lilia Beatriz Sánchez González. En las últimas décadas, los parques nacionales Laguna del Tigre y Sierra del Lacandón, en el norte de Guatemala, han sido escenarios de desplazamientos forzados de comunidades indígenas y campesinas. La creación de estos parques en 1990 y 1992 respectivamente, impulsada por la necesidad de preservar la biodiversidad, provocó la expulsión de habitantes locales, generando tensiones entre la conservación ambiental y los derechos humanos. Uno de los casos más paradigmáticos de este conflicto es el desalojo de la comunidad de Laguna Larga el 2 de junio de 2017, donde fuerzas policiales y militares actuaron bajo el pretexto de proteger la naturaleza. Sin embargo, esta acción resultó ser contradictoria, ya que en la misma región operan empresas extractivas como Perenco, que explota hidrocarburos dentro del área protegida. Este hecho pone en evidencia los intereses económicos en juego y la falta de consideración hacia las comunidades y el medio ambiente. Las comunidades afectadas, en su mayoría de origen maya q’anjob’al, q’eqchi’, popti’, y ch’ol, fueron obligadas a abandonar sus tierras sin compensación adecuada. Desde entonces, han residido en campamentos improvisados en la frontera, luchando por el derecho a regresar a sus tierras y buscando diálogo con las autoridades responsables de la administración de las áreas protegidas. El proceso de desalojo estuvo marcado por la militarización y la violencia, lo que forzó a muchas familias a emigrar en busca de trabajo y vivienda, alejándose de sus medios de subsistencia y de su entorno natural. Pese a las promesas del gobierno guatemalteco de ofrecer compensación, hasta ahora no se ha encontrado una solución justa para los desplazados. Este conflicto se vincula directamente con la política de ceder territorios y recursos a empresas privadas extranjeras para fines extractivos. Proyectos como GuateCarbon, respaldado por el Banco Interamericano de Desarrollo, y la expansión de monocultivos en áreas de conservación, demuestran cómo los intereses económicos prevalecen sobre los derechos humanos y ambientales. Además, se han violado principios fundamentales del derecho ambiental internacional, como el principio de precaución, que exige medidas para evitar daños irreversibles al medio ambiente. La explotación de recursos en áreas protegidas sin una evaluación adecuada de impacto ambiental y la falta de consulta a las comunidades locales constituyen violaciones claras de los derechos humanos y ambientales. El conflicto en los parques nacionales Laguna del Tigre y Sierra del Lacandón revela la falta de cumplimiento de los principios del derecho ambiental internacional y los derechos humanos. Es esencial que las autoridades guatemaltecas e internacionales aborden este conflicto de manera equitativa, garantizando los derechos de las comunidades desplazadas y fortaleciendo la aplicación de normativas ambientales. Solo a través del diálogo y el respeto mutuo se podrá lograr un equilibrio entre la conservación ambiental y los derechos humanos, asegurando un futuro más justo y sostenible para todos. Te invitamos a leer el artículo completo.