Sensaciones y memorias en el aire: El viento de los finados

Sensaciones y memorias en el aire: El viento de los finados

5 marzo, 2026 0
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Por: Guadalupe Gamboa Pech*

Dentro del contexto de la cultura yucateca existe un fenómeno que marca el inicio de cambios en las temperaturas del ambiente denominado “viento de finados”. Este fenómeno ocurre debido a la variación en las corrientes de aire, cuando una masa de aire frío y con vientos intensos proveniente del norte ingresa a la región. Este evento meteorológico se puede presenciar a finales del mes de octubre y todo el mes de noviembre en la Península de Yucatán.

Pero no solo se limita a un fenómeno meteorológico; estas masas de aire frío también traen consigo una carga sentimental para las personas que habitan en la región, abriendo paso a las tradiciones del Día de Muertos, también llamado Janal Pixán. Esta es una celebración dedicada a honrar a los difuntos en donde el ambiente se llena de colores, olores, sabores y sensaciones tan marcadas que se sienten en el aire. Más aún, se percibe una sensibilidad compartida: las tardes se tornan nostálgicas, el aire adquiere un aroma particular entre la mezcla de flores y estoraque, transformando el ambiente en un espacio de memoria.

Algunas personas lo describen como una tristeza suave que se posa sobre sus hogares, una sensación que trae conmoción en la memoria, como si el viento removiera recuerdos de quienes ya partieron.

También estos aires se asocian con las cercanías con los seres queridos fallecidos. Como el señor M. A. Canul comenta: “Me pone triste… pero me hace sentir que aquellas personas están aquí al menos estos días”. En su comentario, resuena una verdad que es compartida, demostrando que el viento de los finados no es solo un fenómeno natural, sino una atmósfera emocional que envuelve a la comunidad, que nos invita a recordar, a través de la apreciación de nuestras tradiciones, abriendo nuestros corazones a quienes regresen por un instante desde el más allá para visitarnos.

Incluso quienes no se identifican plenamente con la tradición reconocen este cambio en el ambiente. Manifiestan que se siente una vibra diferente en los lugares donde habitan, evocando una nostalgia que no habían experimentado en otros meses.  Esta percepción, que se activa con la llegada del viento, revela una sensibilidad compartida que trasciende creencias individuales.

No obstante, este fenómeno ha sido afectado por los cambios tan abruptos que suceden con el clima actualmente. Con el cambio climático no solo se modifica el clima, sino también los procesos sociales arraigados en las tradiciones.  Como me comentó la señora Eliza Miranda: “Antes se podían sentir con anticipación estos cambios en los vientos y el ambiente… pero este año casi no lo he podido sentir, ya que ha hecho mucho calor.”

Mostrando un signo de preocupación que se extiende entre las personas que viven estas experiencias, si este viento deja de sentirse, ¿qué pasará con los recuerdos y las memorias que viajan con este aire?

El viento de los finados es un fenómeno que entrelaza la naturaleza, la cultura y el afecto. Volviendo al aire en un baúl de recuerdos vividos de emociones, haciendo presente al pasado, donde la comunidad rememora su cultura. En cada pueblo de la península de Yucatán en donde estas ráfagas de viento atraviesan, aún se exhala la certidumbre de que la memoria no muere, se va transformando, adaptándose, y sigue latente en el viento de los finados.


*Guadalupe Gamboa Pech es alumna de la Licenciatura en Ciencias Ambientales de la ENES Mérida.