Etiqueta: Vulnerabilidad

23 diciembre, 2024 0

Entre el agua y la incertidumbre: asentamientos irregulares en Chicxulub

Por: Iván Jafet Mena Moreno*; Dra. Bertha Hernández Aguilar**; Dra (c). Rosa Martha Peralta Blanco*** y Valeria Esai Nieves Huerta**** IntroducciónEn la costa yucateca, la ciénega de Chicxulub es un área natural única, que enfrenta crecientes desafíos debido al asentamiento humano irregular. Esta situación no solo altera el equilibrio ambiental de la zona, sino que también genera riesgos sociales y económicos para quienes allí habitan. ¿Cómo perciben estos riesgos las personas que viven en la ciénega? ¿Cuáles son las condiciones que hacen a esta región vulnerable? Desde la Geografía Aplicada, un grupo de estudiantes del quinto semestre de la materia Riesgo de desastres: fundamentos teóricos y metodológicos, exploramos estas preguntas a través de un análisis interdisciplinario. Chicxulub Puerto es una comisaría costera del municipio de Progreso, que se encuentra ubicada al este de la cabecera municipal, Puerto Progreso (Ver mapa 1). Sus actividades económicas principales son la pesca y el turismo. Sin embargo, su ubicación costera la expone a fenómenos hidrometeorológicos, como huracanes, que incrementan su vulnerabilidad a inundaciones. Desde la Geografía, la vulnerabilidad se entiende como un conjunto de características de una persona o un grupo de personas que influyen en su capacidad para anticiparse, enfrentar, resistir y recuperarse de los impactos de un peligro (Blaikie et al. 1994); mientras que la percepción del riesgo se entiende como el resultado de un proceso subjetivo en el que las personas evalúan la probabilidad y las consecuencias de eventos peligrosos, influenciadas por emociones, experiencias previas y valores culturales (Slovic, 1987). De la observación al análisis: explorando los riesgos en Chicxulub Para entender mejor esta problemática, realizamos un análisis cartográfico apoyado con dos visitas de campo. La primera, el 4 de septiembre de 2024, incluyó un reconocimiento de la zona y entrevistas informales con habitantes y autoridades. La segunda, el 23 de septiembre, se centró en entrevistas semiestructuradas a siete residentes de la ciénega. La primera visita incluyó un recorrido por la zona de asentamientos irregulares de la comisaría, durante el cual se realizaron entrevistas informales a algunos habitantes que compartieron sus experiencias de vida en el área. Estos testimonios ayudaron a estructurar la guía de preguntas para las entrevistas que se llevarían a cabo en la siguiente visita de campo. Ese mismo día, se acudió al comisariado municipal de Chicxulub para recoger la percepción de las autoridades sobre la problemática y entender los factores que influyen en la situación de estos asentamientos desde una perspectiva institucional. En el recorrido se empleó la estrategia de observación no participante, permitiendo captar impresiones de la realidad sin alterar la dinámica cotidiana de los habitantes. Como resultado, se obtuvieron relatos valiosos, incluyendo el testimonio de un residente que señaló problemas recurrentes, como los conflictos limítrofes entre predios vecinos, los cuales no han sido atendidos por las autoridades competentes. Las autoridades perciben que la ocupación ilegal de la ciénega está marcada por una descoordinación institucional y un vacío legal. Esta situación no se encuentra contemplada dentro de las facultades de la comisaría, lo que limita su capacidad para tomar medidas al respecto. Además, al tratarse de un área natural protegida bajo la tutela del gobierno federal, ni la comisaría ni el municipio tienen jurisdicción sobre la zona. A esto se suma la falta de intervención municipal y la escasa presencia de la Procuraduría Federal de Protección Ambiental (PROFEPA) en Yucatán, institución responsable de atender este tipo de problemáticas. La segunda visita de campo, realizada el 23 de septiembre, permitió aplicar siete entrevistas semiestructuradas a residentes de la zona mediante un muestreo aleatorio no estadístico. Los puntos donde se llevaron a cabo las entrevistas fueron georreferenciados utilizando dispositivos GPS de bolsillo y posteriormente cartografiados en un sistema de información geográfica (SIG) en el aula. Las preguntas guía se diseñaron previamente en el salón de clases, con el propósito de capturar las narrativas sobre la experiencia de vivir en una zona irregular de la ciénega de Chicxulub y su percepción del riesgo asociado. La percepción de riesgo de los habitantes de Chuxulub Puerto  Los habitantes entrevistados señalaron que, en su mayoría, son originarios o residentes de larga data del municipio de Progreso. Indicaron que habitan de manera permanente en la zona debido a la falta de alternativas habitacionales, causada por los altos costos de la vivienda formal y las opciones limitadas disponibles. En cuanto al proceso de ocupación, mencionaron que fueron familiares y amigos quienes les informaron sobre la posibilidad de establecerse en el área. En la mayoría de los casos, no se requirió ningún pago por el espacio; sin embargo, algunos afirmaron haber desembolsado entre $800 y $10,000 pesos. Cabe destacar que, en todos los casos, no cuentan con documentos legales que acrediten la propiedad del terreno. A partir de las visitas de campo se pudo observar que los servicios básicos como luz, agua, drenaje y recolección de residuos, existen en este asentamiento irregular desde hace años y algunos de ellos, aunque algunos habitantes afirmaron contar con los servicios desde hace meses. Los habitantes también mencionaron que estos servicios no han presentado fallas importantes. Sin embargo, las autoridades mencionan que la existencia de estos servicios dificultan las acciones de reubicación de los habitantes, ya que les permiten permanecer más tiempo en la zona ya que cubren sus necesidades básicas. A partir de las visitas de campo, se observó que los servicios básicos, como luz, agua, drenaje y recolección de residuos, están presentes en este asentamiento irregular desde hace años, aunque algunos habitantes señalaron haber accedido a ellos recientemente. Los entrevistados mencionaron que estos servicios no han presentado fallas significativas. Sin embargo, las autoridades destacaron que la existencia de estos servicios dificulta las acciones de reubicación, ya que permiten a los residentes satisfacer sus necesidades básicas y, por ende, prolongar su permanencia en la zona. Riesgo y vulnerabilidad  En términos de vulnerabilidad, se constató que la crecida del nivel del agua representa una amenaza constante para quienes viven en las orillas de la ciénega. Esto se debe tanto a las condiciones materiales de las viviendas, construidas con…

16 octubre, 2024 0

Huracanes en la península de Yucatán: vulnerabilidad en las comunidades costeras

Por: José Dondé Perera* La península de Yucatán es una de las áreas con mayor frecuencia de ciclones en México. A nivel mundial, los desastres naturales están aumentando en frecuencia e intensidad, y entre ellos, los ciclones tropicales generan grandes daños económicos y sociales, particularmente en las zonas costeras de América del Norte y Mesoamérica. El impacto de estos fenómenos depende de diversos factores, como la ubicación de actividades económicas, la infraestructura presente, la frecuencia e intensidad de los ciclones y las características geográficas de las áreas afectadas. En la Península de Yucatán, el 73% de los desastres naturales reportados entre 2000 y 2022 estuvieron relacionados con ciclones tropicales, lo que resalta la vulnerabilidad de la región. Estos datos provienen de una investigación de la cual fue parte el Dr. David Romero, quien pertenece al Departamento de Humanidades y Ciencias Sociales de la ENES-Mérida. Su artículo, titulado “Cambios espaciotemporales en la evaluación del riesgo de vientos huracanados en la península de Yucatán, México”, fue publicado en la revista Natural Hazards. Huracanes como “Wilma” (2005) y “Gilbert” (1988) son ejemplos claros de la magnitud de estos eventos. “Wilma” provocó pérdidas económicas de 2 402 millones de dólares, mientras que “Gilbert” ocasionó pérdidas de 1 166 millones de dólares y la muerte de 202 personas. El incremento en las pérdidas se debe en parte a la expansión de la infraestructura en las zonas costeras, lo que incrementa la exposición y el riesgo. Así, el costo de los ciclones no solo depende de su potencia, sino también del crecimiento económico y la urbanización en áreas vulnerables. El riesgo de desastre se define como la probabilidad de alteraciones graves en el funcionamiento de una comunidad debido a fenómenos peligrosos que interactúan con condiciones sociales vulnerables. Los tres factores clave son: la vulnerabilidad (predisposición a sufrir daños), la exposición (presencia de personas, bienes o recursos susceptibles de afectación) y el peligro (probabilidad de ocurrencia de un fenómeno). La combinación de estos factores determina el riesgo y su potencial destructivo. En el caso de los ciclones tropicales, la frecuencia (cuántas veces ocurre) y la intensidad (fuerza, medida en la escala Saffir-Simpson) son determinantes. En la península de Yucatán, el viento más fuerte registrado fue de 165 nudos (306 km/h) por el huracán “Allen” en 1980. El estudio de la vulnerabilidad a ciclones tropicales es un tema recurrente en la literatura científica, dado que las características socioeconómicas influyen en la capacidad de respuesta ante estos desastres. En México, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) ha desarrollado un índice de vulnerabilidad social, aunque requiere actualizaciones constantes debido a cambios en los factores de riesgo. Evaluar cómo se modifican estos componentes es crucial para prevenir desastres futuros y aplicar medidas de adaptación y mitigación. La investigación muestra que ni la vulnerabilidad ni el peligro son estáticos, lo que requiere monitoreo continuo para identificar áreas de alto riesgo y proponer acciones que reduzcan la exposición de las comunidades. Aunque existen estudios locales y regionales sobre estos cambios, es necesaria una evaluación más profunda a nivel nacional, especialmente en México, donde los huracanes son una de las mayores amenazas. La península de Yucatán se encuentra entre el Golfo de México y el Mar Caribe, abarcando Yucatán, Quintana Roo y Campeche, con aproximadamente 5 millones de habitantes y un desarrollo turístico significativo en la Riviera Maya. Su geografía la hace vulnerable a ciclones tropicales, ondas del este y frentes fríos. La precipitación se divide en dos estaciones: una húmeda en verano y una seca el resto del año. El calentamiento global podría aumentar la frecuencia e intensidad de los ciclones, incrementando la vulnerabilidad de la Península en el futuro. Se utilizaron datos de ciclones del Atlántico Norte desde 1851 hasta 2022, con más de 123,000 registros, incluyendo ubicación, velocidad del viento y distancia a la costa. El estudio se enfocó en el periodo 1950-2020, cuando el monitoreo se volvió más preciso con aviones. Se analizaron datos de la Organización Meteorológica Mundial y el Centro Nacional de Huracanes (NHC) sobre vientos, disponibles en intervalos de seis y tres horas. Finalmente, se asignaron niveles de peligrosidad para cada área en función de la probabilidad de que ocurrieran vientos huracanados. Se establecieron categorías del 1 al 5, siendo 5 las áreas con mayor riesgo. Para este estudio fue necesario conocer los índices de vulnerabilidad de la zona, por lo cual se utilizaron datos de los censos de población de los años 2000, 2010 y 2020, proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Se analizaron las localidades, que son el nivel más detallado de datos socioeconómicos disponibles. Se incluyeron 310, 315 y 316 localidades para los años 2000, 2010 y 2020, respectivamente. Aunque hubo algunos cambios en los límites administrativos, estos no afectaron el análisis, ya que los datos se integraron en una cuadrícula de hexágonos previamente creada. En las zonas rurales, los datos de cada localidad se asignaron al hexágono correspondiente; en las zonas urbanas, se dividieron en los hexágonos según el área que cubrían. El análisis de vulnerabilidad comenzó con la selección de variables relevantes. A partir de investigaciones anteriores, se eligieron 19 indicadores, de los cuales 15 fueron utilizados tras realizar un análisis estadístico. Estas variables incluyen aspectos sociales, económicos y estructurales que influyen en la vulnerabilidad de la población. Se aplicó un análisis factorial, una técnica estadística que permite reducir el número de variables y desarrollar índices de vulnerabilidad. Este análisis permitió identificar los factores que influyen más en la vulnerabilidad de la población, tales como la falta de servicios de salud, el nivel de educación, la pobreza, el género, el empleo y la marginación (carencia de servicios básicos como agua o electricidad). A partir de estos factores, se desarrolló un índice de vulnerabilidad social para cada año, lo que permitió comparar los niveles de vulnerabilidad entre las localidades. Al igual que en estudios anteriores, la exposición a huracanes se calculó tomando en cuenta la densidad de población, es decir, cuántas personas viven en cada área.…