Movilidad internacional: una experiencia que transforma II

Movilidad internacional: una experiencia que transforma II

6 junio, 2026 0
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Entrevista a Darío Saemisch Zumaya, estudiante de la ENES Mérida de la UNAM

Por: Guiliana Meyer Franco, Iván Emmanuel Torres Ruiz y Diana Ocampo Salgado

Realizar un intercambio académico en otro país puede parecer un sueño lejano. Para Darío Saemisch, estudiante de Ciencias Ambientales en la Escuela Nacional de Estudios Superiores Unidad Mérida, ese sueño se hizo realidad cuando pasó cinco meses estudiando en Göttingen, Alemania, una experiencia que lo transformó académica, lingüística y personalmente.

Desde pequeño, Darío soñaba con vivir una experiencia de intercambio. Videos en YouTube de estudiantes viajando al extranjero alimentaron ese deseo desde la secundaria. Cuando llegó a la ENES, descubrió que la UNAM ofrece una beca de movilidad internacional que abre las puertas a decenas de universidades en el mundo… y decidió no dejarlo pasar.

“Siempre fue mi sueño desde la secundaria. Vi que la UNAM te daba esta beca de movilidad que no te pedía nada imposible, solo un buen promedio y muchas ganas, y había muchísimas universidades a las que podías ir.”

El proceso de aplicación

Darío inició los trámites en su quinto semestre, dos semestres antes de su partida, acercándose al departamento de movilidad de la ENES. Esa anticipación fue clave: el proceso completo puede tomar cerca de un año. Entre los requisitos se encuentran: promedio mínimo de 8.5, no adeudar materias, certificado de idioma (TOEFL o IELTS para países de habla no hispana), comparativa de planes de estudio, plan académico, estudio socioeconómico, calificaciones traducidas y, en su caso, un CV para la universidad destino.

“Recomiendo acercarte mucho antes de que salga la convocatoria oficial. Yo empecé en quinto semestre y aun así el proceso fue intenso. Con tiempo todo se lleva mejor.”

Göttingen: academia y comunidad

La Universidad de Göttingen es una institución de gran tradición académica ubicada en un pueblo altamente estudiantil. Darío llegó en octubre y permaneció hasta finales de febrero, viviendo un sistema educativo muy distinto al mexicano: sin tareas ni proyectos parciales, la calificación depende de un único examen final por materia.

“En México te evalúan muchas cosas. Allá solo tienes un examen al final del curso y es bastante difícil. Al principio fue un shock, pero aprendes a organizarte de otra manera.”

Más allá del salón de clases

Uno de los mayores regalos del intercambio fue la vibrante comunidad internacional de Göttingen. La universidad otorga un pase gratuito para trenes regionales, lo que permitió a Darío y sus amigos recorrer Alemania y varios países de Europa. Realizó también prácticas de campo en bosques y centros de investigación.

“Lo mejor fue poder viajar por Europa con mis amigos de intercambio. Llegamos todos sin conocernos y terminamos siendo una familia. Sigo en contacto con ellos hasta hoy.”

Consejo para futuros intercambistas

La experiencia dejó una huella profunda en Darío: mejor dominio del idioma, nuevas habilidades académicas, mayor independencia y, sobre todo, la certeza de que es capaz de adaptarse a cualquier entorno. Todo eso, dice, no se aprende en ningún salón de clases. Hoy, con la experiencia ya vivida, tiene un mensaje claro para sus compañeros de la ENES: el miedo y el papeleo son temporales, pero lo que te llevas de un intercambio dura toda la vida.

“Háganlo y háganlo con tiempo. El proceso sí es tedioso y estresante, pero al final vale muchísimo la pena. Es una oportunidad increíble que la UNAM nos da y hay que aprovecharla.”


Guiliana Meyer Franco, Iván Emmanuel Torres Ruiz y Diana Ocampo Salgado son estudiantes del 8.º semestre de la licenciatura en Ciencias Ambientales de la ENES Mérida. Trabajo realizado para la materia de “Periodismo Ambiental”, a cargo de Elizabeth Álvarez Padilla.