La pirámide escondida de la ENES y la propuesta de Reserva 

La pirámide escondida de la ENES y la propuesta de Reserva 

6 junio, 2026 0
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Por: Helena Barrera Hidalgo*

Una de las principales problemáticas en Yucatán es el aumento desmedido de la mancha urbana. Esta situación sucedió en la zona aledaña a nuestra universidad y aunque existieron intentos por parte de la comunidad estudiantil de proteger la zona –Selvando Ucú (Selvando Ucú, 2024)– por complicaciones externas nada avanzó. 

Al buscar nuestra Universidad en Google Maps, entre las etiquetas aparece la “Reserva Natural ENES Mérida”. Incluso si no es una denominación oficial, su importancia ecológica ha sido documentada con anterioridad, pues es hábitat de 131 especies de vertebrados de acuerdo a una nota publicada en la Gaceta SIIDETEY (Yañez, García & Leal, 2025). La idea de darle una categoría de protección al área no es nueva y precede la pandemia, pero nada logró concretarse.

El recordar las presiones inminentes de las inmobiliarias, motivaciones personales y decidir atender las preocupaciones por parte de la comunidad estudiantil sirvieron como catalizador para que dos estudiantes, Sofía Cortéz y Baru Nuñéz, definieran el tema de un trabajo grupal: recuperar la idea de hacer esa simple etiqueta en una realidad. 

Además de ser un importante corredor biológico, las trece hectáreas contienen vestigios arqueológicos de asentamientos mayas. Con el motivo de conocer más de la zona, el 27 de abril del presente año se realizó un recorrido con les promoventes de la Reserva y el Dr. Rodrigo Liendo, profesor y académico en la ENES especializado en arqueología con 25 años de experiencia en Palenque. En esta área, señaló diversas plataformas de piedra que sirvieron como basamento de unidades residenciales, límites de patios y el punto más alto de la zona: un montículo elevado que podría ser los cimientos de un edificio construido sobre una plataforma y que asemeja un basamento piramidal.  

Aunque la Universidad ya tenía conocimiento de su existencia y el INAH hizo un salvamento del área en 2018, aún no existen informes detallados sobre los descubrimientos. El Dr. Liendo teoriza que los vestigios podrían datar del 800 a.C, y resaltó la importancia de crear una investigación interdisciplinaria en la zona, pues las ruinas podrían explicarnos parte de la estructura ecológica del sitio. 

Imagen 1. Cimientos de un edificio construido sobre una plataforma en la ENES Mérida. Fotografía: Sofía Cortés. Planos de la ENES en donde se ven los vestigios arqueológicos. Realizado por la Dirección General de Obras y Conservación. 

El montículo marca el punto medio entre dos ecotonos: selva baja caducifolia y una selva mediana, esta distinción no es natural, ya que es visible una hondonada de posible origen antrópico. Esa área se convertía en una zona designada para el cultivo de cacao y otros cultivos domesticados, por eso los suelos son más ricos. Es por esto que existe un potencial enorme para nuevas líneas de investigación arqueo-paleontológicas. 

Y si bien los restos arqueológicos son propiedad de la nación, si la comunidad UNAM propone un proyecto al INAH, podrían cederle el permiso para trabajar el área. Así, el Dr. Liendo se encuentra en busca de financiamiento con la UNAM y el Consejo de Ciencias, y dependiendo de la respuesta que se obtenga a finales del año, podría iniciarse a trabajar la zona físicamente en enero de 2027. 

La existencia de los vestigios arqueológicos impulsó el deseo de Sofía y Baru de que esta área pueda obtener un grado de protección oficial, lo que implicaría su zonificación: una zona núcleo con la menor intervención posible y zonas de amortiguamiento donde podrían realizarse distintas actividades. Hay diversas propuestas, desde hacer visitas guiadas hasta agregar un meliponario, pero el eje principal es que se vuelva un espacio educativo. 

Durante el proceso de formulación han existido diversas dificultades, principalmente en cuanto al acceso de información. Existe poca documentación disponible y los reportes y planos están desactualizados o no están detallados, lo que ha dificultado poder avanzar en la formulación de la propuesta de la reserva. 

A pesar de los contratiempos, Baru y Sofía tienen en claro sus planes a corto, mediano y largo plazo. La primera fase continúa con el proceso de recabar información sobre los trámites correspondientes y buscar los posibles financiadores y colaboradores. A mediano plazo queda esperar que avance más el tema de los vestigios arqueológicos y darle difusión al proyecto. A largo plazo, sería ejecutar el presupuesto y comenzar la implementación de diversas actividades. Esto podría tomar años. 

Ambas partes resaltaron su deseo de que esta propuesta de Reserva sea “un esfuerzo colaborativo”, que la comunidad se apropie, se interese y participe en la propuesta. “Quienes podemos darle un impulso principal ahorita somos los estudiantes y podríamos pasarnos la batuta unos a otros, (…) que sea un proyecto heredado por varias generaciones”, menciona Sofía. 

Baru también resalta que sea un proyecto “con apoyo institucional” para lograr mejores resultados y que no se repita lo de Selvando Ucú. Agrega que muchos profesores y administrativos les han ayudado a formular y continuar con el proyecto con información, sugerencias, ideas y seguimiento. 

En este momento se encuentra abierto un formulario creado por elles para conocer las propuestas, dudas y opiniones de toda la comunidad ENES, en donde se extiende la invitación a que se unan al equipo y colaboren en el proyecto. 

Baru: “Invitamos a la comunidad a que participe.” 

Sofía: “Este es un proyecto que es para todos.” 

Link del formulario: 

https://docs.google.com/forms/d/1a-TNdBHYq9-NN9NOGMZghunOVqUksJgA_ryPM1WF5Z8

Contacto del proyecto: manejoszc@gmail.com

Referencias: 

Servando Ucú. (4 de octubre de 2024). La mayoría de los desarrollos inmobiliarios en las periferias de Mérida están basados en especulación inmobiliaria y ventas fraudulentas de. [Publicación de estado]. Facebook. https://www.facebook.com/share/p/18nrkMQ7kC/ 
Yañez, C., García, J. & Leal, R. (2025). La ENES-Mérida: un Refugio para la Fauna Silvestre de Yucatán. Gaceta SIIDETEY No. 75. https://yucatan.unam.mx/gaceta-siidetey-numero-75


Helena Barrera Hidalgo es estudiante del 8.º semestre de la licenciatura en Ciencias Ambientales de la ENES Mérida. Trabajo realizado para la materia de “Periodismo Ambiental”, a cargo de Elizabeth Álvarez Padilla.